Piropo callejero, una forma de acoso
SAHUAYO, Mich., 25 de enero de 2013.- Los piropos o halagos hacia las mujeres, mismos que son malos o bien vistos por las damas de acuerdo a lo expresado por los caballeros, son admitidos como algo “normal” en la sociedad, siendo ahora en la actualidad un tipo de violencia sexual.Todas las mujeres sin excepción están expuestas a escuchar vulgaridades o groserías con los piropos, aunque para unas féminas son suciedades para otros la forma de expresarse para una mujer bella y joven, además de dar esencia con el vestuario con que se engalanan. El piropo es un tema que causa polémica, entre las feministas, que las hacen sentir de diferentes maneras, muchas se sienten, “valiosas, inteligentes y bellas”, se ruborizan, o no hacen caso a la expresión, pero hay otras que regresan y maldicen a su agresor, además de golpear a su seguidor.Hay algunas féminas que afirman sentirse sexualmente acosadas cuando un hombre las piropea, algunas, incluso, se atreven a catalogar este viejo arte de galanteo, el cual es muy tradicional en hispanoamérica, lo cual ya se ha vuelto una nueva forma de violencia verbal.Especialistas en el tema señalan que este tema no se debe de tomar a la ligera, y hasta aconsejan que de ser grave este deberá ser denunciado, siendo que para alguna mujeres, tener pechos grandes o mostrar piernas hermosas bajo una minifalda, así como un voluptuoso trasero se ha vuelto un problema cotidiano, ya que estas féminas diariamente son acosadas por los caballeros, siendo molesto y/o agradable para algunas.“Eran como las nueve de la mañana; yo caminaba de mi casa a la escuela, las calles estaban algo desiertas, de repente apareció un sujeto joven, este se encontraba a unos metros de mi, y me empezó a decir, ¡que hermosa hembra!, ¡mamacita!, ¡preciosa!, ¡Dios aventó a los ángeles de sus nubes y cayeron en la tierra, y otras vulgaridades sobre mis pechos, y le dije: estúpido, hijo de p……., vayase mucho a la……. “El hombre no dejaba de seguirme y decirme cosas.Entonces le grité que iba a llamar a la Policía. Aunque andaba sin saldo para llamar, me puse el celular al oído y empecé a decir: ‘Aquí me está acosando un hombre, me quiere violar’. Al oírme, el tipo salió corriendo, mientras que otros hombres que estaban por ahí se pusieron a reír de mí haciéndome sentir como una loca”.Este es el argumento de Dulce, de 19 años, pero es bastante seguro que miles de mujeres podrían contar historias parecidas, porque a diario se vive esta agresión verbal mal llamada piropeo.--¿Cuál es el problema con los piropos?Se admite que el piropo es una palabra o frase corta que una persona dice a otra con el fin de halagarla y llamar su atención, pero algunos hombres utilizan esos supuestos halagos para mostrar que miran a las mujeres como un objeto sexual, por eso los piropos primordialmente se refieren al cuerpo y sexualidad femenina, pero siempre al servicio del placer masculino, (Taco de ojo).Algunos hombres se sienten con el derecho de decir lo que se les venga en gana, porque creen que las mujeres son de su propiedad. Por eso si se camina por la calle con un hombre al lado, muchos no se atreven a decir nada, pero si se va con otra mujer o a solas, el acoso verbal, un verdadero halago no debería hacer sentir heridas a las mujeres--¿Qué tiene que ver el piropo con enamorar?Desde niños a los varones se les alienta a cortejar, “Enamorar a esa muchacha, está bien bonita, decirles ‘adiós amor’”, le aconseja un hombre mayor a un chavalito, por lo que a las mujeres se les enseña que esto es normal y que deben sentirse felices cuando cualquier hombre evalúa su cuerpo y le dice que está bien.También es acoso sexualMuchas mujeres no se sienten tranquilas cuando caminan por las calles. Afirman sentir miedo porque se invade su espacio con frases amenazantes como: “Vas a ser mía”, “te voy a robar”, los piropos son una forma de violencia verbal que utilizan algunos hombres. Al decir estas frases hacen uso de su poder para sentirse superiores, dueños del cuerpo y la sexualidad de las mujeres.Además de las palabras, los hombres utilizan otras maneras para llamar la atención e intimidar, por ejemplo; miran fijamente los pechos, vientre o nalgas, también lanzan besos sonoros al aire, hacen gestos vulgares y comentarios sexuales; pueden bloquear el paso obligando a la mujer a pasar en medio de un grupo de hombres y hasta hay quienes tocan o manosean en el momento menos esperado.--¿Cómo afrontar este tipo de violencia sexual?Aceptar el piropeo y el acoso sexual en la calle como parte de la cultura es tolerar la violencia, las mujeres tienen derecho a andar tranquilas, sin temor a ser agredidas verbal y físicamente, donde la sociedad en su conjunto también debe empezar a rechazar estas expresiones violentas.Algunas estrategias para enfrentar los piropos:Mira fijamente a los ojos al hombre que te lanza el piropo, por lo general son cobardes que esconden la cara y al verse descubiertos se avergüenzan, evita contestar a cada frase que te dicen. Si te persigue, puedes correr, gritar, pedir ayuda en una casa cercana, que no te dé pena.Si el piropo ya se convirtió en acoso, amenaza al agresor con denunciarlo con la Policía, si el acosador permanece en alguna calle de tu barrio o comunidad, pide a un amigo o familiar que te acompañe, para que atestigüe y te apoye en caso de denunciar el acoso.