Tingambato, lugar donde se enciende el fuego nuevo
MORELIA, Mich., 16 de octubre de 2012.- A mi ingreso a la Universidad Michoacana, tuve la suerte de tener como maestro, al arqueólogo José Corona Núñez, explorador en esa materia y fundador de museos en Colima y Nayarit.Corona Núñez plantea que el Occidente de México, desde tiempo remotos estuvo poblado por nómadas (cazadores-recolectores), considerando que llegaron de Sudamérica, navegando por el pacifico e introduciéndose por el territorio del hoy estado de Nayarit, fabricando innumerables tumbas, parecidas a las que se encuentran en Ecuador, Bolivia y Perú. A esta gente el autor en referencia las denominó pre-tarascos, y a sus tumbas, “de tiro y bóveda”, siendo el propio Corona Núñez, quien al mediar el siglo pasado descubrió y exploró la fabulosa tumba de “El Arenal Etzatlán”, Jalisco.Estos pre-tarascos asentados en la Sierra de Uruapan y la Zona Lacustre de Pátzcuaro, dice José Corona, fueron sometidos por los teotihuacanos, entre el 400 y el 700 DC. Por su parte Román Piña Chan, arqueólogo contemporáneo a Corona Núñez, considera que el primer momento de ocupación de Tingambato, debió suceder entre el 400 y el 900 d. de C.Al respecto, Corona Núñez: “Bajo los teotihuacanos, Tingambato fue un importante centro ceremonial religioso, como se ha descubierto por las exploraciones y reconstrucciones arqueológicas últimamente…” Cabe decir que, las más sobresalientes exploraciones del sitio (hacia 1979) se deben a Román Piña Chan y a Kuniaki Ohi.Abunda Corona Núñez; “En las exploraciones antes dichas, quedó al descubierto un patio ceremonial con un altar central idéntico, o semejante al del gran patio ceremonial de la llamada Ciudadela en la ciudad en la ciudad arqueológica de Teotihuacan…” Así mismo, fue descubierta una cancha de juego de pelota y una tumba con restos humanos y ofrendas.A lo anterior hay que sumar el hallazgo y exploración recientes de una nueva tumba, de la que no se conoce mayor información.Nota: La población de Tingambato, se localiza en las inmediaciones de Pátzcuaro y Uruapan, Michoacán.Fuentes consultadas:Cedulas del sitio arqueológico.Corona Núñez, José. Voces del pasado. Morelia, UMSNH, 1995