Se socavan instituciones so pretexto de hacer cumplir la ley
MORELIA, Mich., 22 de octubre de 2011.- “No podemos aspirar a una nación con justicia mientras se vulneren cotidianamente las garantías individuales de los ciudadanos; mientras se socaven las instituciones democráticas so pretexto de hacer cumplir la ley. Esa visión reducida a un imaginario ideológico, no debe estar por encima del derecho ni de la Constitución”, así lo señaló el alcalde de Apatzingán Genaro Guízar Valencia. En su discurso pronunciado durante la conmemoración del 197 Aniversario del Decreto de Apatzingán, uno de los 10 ediles de la entidad que estuvieron presos por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y que fueron atrapados en el operativo denominado el michoacanazo, dijo que sin duda “vivimos tiempos difíciles, tiempos donde se justifican los actos en nombre de la legalidad. Donde se soslaya el sentimiento social, la indignación de los ciudadanos que hoy reclaman justicia y seguridad; que decir del empleo y de la legítima aspiración de vivir con dignidad y elevar la calidad de vida”.Agregó que “todo ello le ha sido cancelado a la mayoría de los mexicanos. Indudablemente el país necesita un nuevo modelo de desarrollo que desaliente los índices de pobreza, criminalidad, desempleo y corrupción”.También dijo que “como hace 197 años los mexicanos aspiran a una Constitución garante de la legalidad, que fortalezca las instituciones de la República para generarles certeza y confianza a los ciudadanos. Como hace casi dos siglos, México reclama un genuino proyecto nacional que renueve la vida del país, que sean los ciudadanos los actores centrales de afianzar una democracia constitucional”.Destacó que “a tres años de cumplirse el bicentenario del decreto para la libertad de la América mexicana, estoy convencido que serán los ciudadanos quienes impulsarán la transformación nacional. Que desde la sociedad se promoverá la justicia como un principio de libertad y la democracia como la esencia que aliente una comunidad más igualitaria”.Y concluyó: “asumamos la responsabilidad histórica, como en su momento lo hiciera José María Morelos, para defender los fundamentos jurídicos del país. Que el decreto de Apatzingán sea el faro que oriente a la República y a los ciudadanos, que garantice el estado de derecho como una condición para la gobernabilidad democrática”.