Esperando al Papa/Mateo Calvillo
LIMPIAR LA CONCIENCIA ANTES QUE LOS EDIFICIOS
Con tres turnos al día y gran aplicación están limpiando las graderías del estado Venustiano Carranza. Remueven la mugre bien pegada desde décadas.
La vista del edificio luce limpia, da sensación de claridad matinal, de orden. ¡Qué maravilloso será el edificio social cuando reciba la luz matinal de la verdad sobre su costra de corrupción y cada ser humano empiece a despegar la costra de su conciencia y conducta.
Como Juan el bautista que prepara el camino al Mesías, el Papa invita a la conversión. Lo leemos en la carta encíclica sobre el cuidado de la casa común. El invita siempre de muchas maneras en sus twits y comunicaciones.
Se pone en la línea de Jesucristo, en la línea de la Revelación consignada por escrito en la Biblia y de la gran Tradición que es Alianza con Dios y vida con dimensión de inmortalidad y gloria.
Se abre aquí una autopista nueva para avanzar al encuentro del Papa. Es saludable detectar la ilusión en que vive el sujeto por la mentira, aceptar su verdad personal y social.
Hay que diagnosticar la infección de pecado, corrupción, injusticia que lleva dentro, removerla como lo hacen las máquinas en el Venustiano Carranza. Debe empezar por cada centímetro cuadrado. Hay que hacerlo con vigor y darse prisa, el plazo es muy corto.