La recaudación en los tiempos de la desaprobación/Roberto Arias
La Ley de Ingresos y Egresos del Estado para 2016 prevé llevar a cabo el reemplacamiento, el aumento a los costos de los servicios del Gobierno del Estado por 25% y la aprobación de una nueva deuda publica.
Es indispensable; en un Gobierno de números rojos, se busque la manera de reactivar su fluidez económica para lograr una estabilidad Financiera. En términos económicos sería muy costoso gastar 13 mil 190 millones 930 mil 662 pesos (Monto según el proyecto de Egresos para 2016) por concepto de “Administración Publica” en un Gobierno inoperante por la falta de liquidez; eso paralizaría al Estado y generaría un sin fin de daños colaterales.
Por otra parte la ciudadanía se pregunta ¿En las anteriores ocasiones, qué pasé con la recaudación por motivos impositivos? o ¿A dónde fue a parar el dinero obtenido mediante reestructuraciones de deuda y endeudamientos? La ciudadanía se encuentra cansada de los despilfarros, gastos excesivos, lujos, falta de transparencia, malos manejos, amiguismos, etcétera. La ciudadanía tiene una gran desconfianza hacía el servidor publico y aumenta el hartazgo al no ver en donde son aplicados sus recursos; por lo tanto hay un rechazo a las propuestas que realiza el Poder Ejecutivo para sanear un poco su liquidez.
Independientemente de los pros y contras que trae consigo la Ley de Ingresos y Egresos del Estado para 2016, llevaré el análisis a un entorno de comunicación y percepción social que me parece muy interesante escribir. Más allá de las repercusiones positivas o negativas en términos económicos y de acción gubernamental que esta Ley podría conllevar.
El reemplacamiento es un tema que ha sido un duro golpe a la aceptación social sobre el actuar de nuestros representantes, tanto en el poder ejecutivo como en el legislativo. Ha sido la propuesta en donde se ha centrado el debate de la Ley de Ingresos y Egresos del Estado para 2016, a grosso modo y sin generalizar, es el tema mas discutido entre la ciudadanía. Acto que pareciera un acierto para los intereses económicos que tiene el Gobierno del Estado.
De acuerdo con el dictamen; en términos económicos la deuda pública y el aumento del 25% a las contribuciones del Estado, equivalen a 5 mil 244 millones 130 mil 527 pesos a diferencia de los 3 mil 321 millones 225 mil pesos que eventualmente se recaudarían por el reemplacamiento. Esto quiere decir que mientras el foco de atención social se centra en el reemplacamiento y este camina por una brecha muy obstaculizada, las otras dos propuestas de recaudación que representan más económicamente, caminan por un sendero más o muy cómodo.
Entonces si el foco de atención se centra en la recaudación dirigida a las clases media y alta del estado (reemplacamiento) y se le presta menos atención a la recaudación que afectara a todos los michoacanos en general (Deuda Publica y aumento del 25% a los derechos y servicios gubernamentales, así como a la enajenación)
¿Existe un egoísmo en la lógica?
Es aquí donde viene la retrospección de las acciones que hacemos los ciudadanos.
Priorizar nuestra atención y dar importancia a las decisiones gubernamentales dependiendo a nuestros intereses personales; solo denotan una falta de responsabilidad de los sectores mas favorecidos socialmente hacía los sector menos favorecidos de nuestro estado. Valdría la pena analizar nuestras decisiones que inconcientemente y de buena voluntad llevamos a cabo.
Sin duda también; por una parte, es un reflejo más de la polaridad social, falta de acceso a la información, educación y oportunidades que existen en nuestro Estado, y que ha ido acrecentándose de manera significativa por más de una década llena de manejos pocos transparentes.
Es enormemente bueno que la sociedad se organice y busque mayor incidencia y participaciones. Enriquece nuestra democracia; pero la corresponsabilidad Gobierno- Ciudadano debe ser mucho más cercana, pues como al principio hice referencia; las consecuencias de detener las actividades Gubernamentales por falta de liquidez pueden ser enormemente costosas, y por otra parte, si el Gobierno sigue sin transparentar y hacer un uso responsable de la recaudación que obtiene. La combinación del aumento a la recaudación, aunada a la falta de transparencia en la aplicación; puede ser una bomba más peligrosa que la recién probada por Corea del Norte.
Al tiempo.
Roberto J. Arias Trujillo, Presidente del Instituto de Competitividad, Desarrollo y Educación por México.