Perfiles/A. Mora
DESAFÍOS. Este nuevo año representa un reto, pero también oportunidades para todos. Es una oportunidad para para las autoridades, para los políticos, para los empresarios, para los medios de comunicación, pero también para los ciudadanos. Creo que el reto más duro será precisamente eso; aceptar ese reto con una recia actitud. Este 2016 trae consigo un desafío para todos. No será mayor problema si se unen esfuerzos y voluntades, sí los sectores y los ciudadanos nos mostramos maduros y dispuestos a buscar las coincidencias, sin menoscabo de las naturales diferencias. No debemos temer a los problemas, ante estos, la unidad hace la fuerza. El peor enemigo de la sociedad es el conformismo y la apatía. Finalmente, en el interior de cada uno, no estamos conformes con lo que vemos, pero poco hacemos para el cambio. Una actitud positiva puede ser la mejor vía para la unidad de esfuerzos al diseñar nuevos criterios de trabajo. Desde la autoridad, de todos los niveles, se debe establecer una visión conjunta con los ciudadanos para ir juntos en las soluciones de la compleja problemática. Son muchos los rezagos, son muchas las exigencias y las demandas sociales. La desconfianza de los ciudadanos hacia los gobiernos es una prioridad a superar. Es demanda colectiva que las autoridades demuestren transparencia y honestidad en la aplicación de los recursos públicos. Es menester evitar derroches, es obligado hacer las cosas bien desde la primera vez. La sencillez genera confianza, la soberbia genera rencores. Superar estos desafíos será un gran salto para tener de su lado a la sociedad y que esta sea parte de la solución de los graves problemas. Abemos muchos convencidos que Lázaro Cárdenas puede ser ejemplo a seguir en el estado y hasta más allá. Solo hay que poner orden y trabajar juntos para que juntos transformemos nuestro municipio. Nos irá bien, nos hará sentir bien y será para bien de los que nos siguen en el camino. En esta tarea, en este reto, en este desafío, cabemos todos, las autoridades, los empresarios, los políticos y los ciudadanos. Que en este nuevo año, nos domine el positivismo, que nuestra actitud sea recia pensando cómo mejorar. Cuidemos en nuestro vocabulario cuando decimos “nunca”“siempre” el común “todos”. El nunca no es nunca, el siempre no es por siempre y el todos tampoco nos hace iguales a todos. Gracias, saludos y seamos felices este 2016. HASTA LA VISTA