Nueve grupos de vigilancia comunal en el Oriente michoacano
ZITACUARO, Mich., 22 de marzo de 2013.- Son nueve los grupos de vigilancia comunal y del buen orden que hay en comunidades, ejidos y localidades del Oriente de Michoacán, y ninguno de ellos ha sido o será infiltrado por intereses ajenos a los pueblos indígenas.Así reaccionó el presidente de dichas agrupaciones, Silvestre Chávez, ante declaraciones de funcionarios estatales en el sentido de que algunos cuerpos de autodefensa actúan al margen de la ley y corren el riesgo de perder la esencia de su creación.“Desde octubre de 2001 hay vigilantes comunales en Carpinteros, Donaciano Ojeda, Curungueo, Francisco Serrato, Crescencio Morales y La Soledad.“Ya logramos eliminar los robos, los asaltos, los secuestros. Estamos ahora listos para formar policías, claro tras un periodo de capacitación o adiestramiento”.Chávez exhorta a los tres niveles de gobierno a tomar nota de esta realidad y dar los pasos jurídicos pertinentes para aceptarla.“Que los congresos hagan su trabajo, pero no desde las oficinas de los diputados o sus asesores. Vayan a las comunidades, conozcan los mecanismos de seguridad que hemos adoptado y legislen en consecuencia”, subraya.El líder comunitario asegura luego que desde los grupos de vigilancia no han salido delincuentes, y consigna que ningún representante de intereses ajenos a las comunidades se arropará de este movimiento para alcanzar sus objetivos.Es más, puntualiza que en muchos pueblos, ejidos y localidades del oriente de Michoacán no hay nada de confianza para policías federales, municipales y estatales, así como soldados y marinos.“Bajo esta realidad es que la única alternativa real para garantizar la seguridad en dichos lugares son las policías comunitarias”.Chávez destaca por último que la Federación y el estado no deben seguir siendo insensibles a la situación que priva en el oriente del estado, sobre todo cuando es en dichas áreas indígenas con riquezas forestales hay importantes “fábricas de agua” para millones de mexicanos.