Gallinas felices y Sedru/Santiago Heyser
Gallinas felices es un concepto de crianza en donde las gallinas viven de forma natural, no enjauladas, y producen mejor carne y huevos más nutritivos.
R- Guauuu, mi Santias ¡Me robaron la idea!
S- ¿Como que te robaron la idea, perro?, tu no eres avicultor.
R- Grrr, ya sé que no soy avicultor, mi Santias, pero si un can estudioso del deterioro de calidad de vida en los humanos, para lo que, como una estrategia de desarrollo social y humano había pensado como mejorar el proyecto de “Pavitos” implementado en Michoacán por un Padre bien padre, Marcos Linares.
S- Lo recuerdo; “Pavitos” fue un programa de desarrollo social que importaba guajolotitos bebés de Canadá, para entregárselos a las familias de escasos recursos y que estas los engordaran.
R- Auuu, casi como lo dices ¡Pero no!, no se entregaban, se vendían a costo (sin utilidad), así se evitaba la mendicidad y lo pernicioso del asistencialismo; mejor enseñar a pescar que dar de comer, me explico: La gente compraba los pavitos, se los llevaba a su casa y los engordaban con las sobras de la comida y las semillitas y gusanitos que encontraban los pavitos en el traspatio (sin costo) y pasado un tiempo los regresaban, donde el Padre Linares se los pagaba por kilo, es decir, la familia aprovechaba sus desperdicios para alimentar al pavo y cobraba por la maquila de engorda, así tenía un ingreso adicional, prácticamente sin costos, además de que eventualmente se comían un guajolote mejorando su dieta con mejor nutrición ¡Ganar/Ganar!
S- Y eso que tiene que ver con la propuesta de “Gallinas felices”.
R- Grrr, pues que había pensado, dando un trato menos criminal a las aves, hacer los mismo, con pollos y gallinas, que hizo el Padre con los pavos, vendérselos a costo a familias de escasos recursos en zonas rurales para que las engorden de forma natural y pagárselas por kilo una vez entregados, además, construir una red de producción de huevo; así las familias aprovecharían todos los desperdicios y nutrientes para tener ingresos extra y por supuesto, mejorar la dieta comiéndose de vez en cuando un huevo o una gallina gordita y sana, sin hormonas ni químicos.
S- ¡Uta!, eso sería una maravilla, comer gallinas y pollos engordados de forma natural, hoy los que nos venden, no importa como los cocinen, saben a yerba, mazacote sin sabor, carne reseca y gacha de aves alimentadas con fórmulas de crecimiento rápido… ¿Pero dónde está tu propuesta para mejorar el programa de los pavitos del Padre Linares?
R- ¡Guarraguauuu!, pues en formar dos cooperativas, una de producción con familias de zonas rurales (carne de aves y huevos sanos, sabrosos y nutritivos) y otra de procesamiento, distribución y consumo, construyendo una cadena de merenderos en donde pollos y gallinas alimentados sanamente sean el platillo de la casa, apoyada por repartidores que surtan huevo y pollo a domicilio; de esa manera crearíamos una comunidad mixta, rural y urbana, con intereses comunes y trabajo comunitario a favor del consumidor, es decir, a favor de una dieta sana para los michoacanos ¡Ganar/Ganar!
S- ¿Y donde entra SEDRU, mi Rufo?
R- Pues en la organización y financiamiento, ya que la alternativa es no hacer nada y que empresas nacionales como Bachoco y Mezquital del Oro o transnacionales como Pilgrim Pride o Tyson se agandallen la propuesta y usen a los productores como obreros, si no es que los excluyen como las grandes tiendas y franquicias (Oxxo y Walmart entre otros) están excluyendo a las tienditas y abarrotes familiares, dentro de este modelito neoliberal de control de producción y mercados que trae como consecuencia la acumulación de riqueza por pocos y la pobreza y explotación de muchos… ¡Entiende mi ínclito humano!, transitar a los pobres y sectores asistenciales a una mejor forma de vida (sector productivo) es responsabilidad gubernamental, esperar que lo haga el empresario, preocupado de rentabilidad, competitividad, participación y ganancias ¡Es por demás!… Por eso, en mi perruna opinión, SEDRU (apoyada transversalmente por SEPSOL, SE, SEDECO, DIF y otros) debería dentro de sus ambiciosos programas de desarrollo rural (o desde Agroindustrias de Michoacán) contar con un área de organización para la producción distribución y consumo (empresas productivas, cooperativas y atención a mercados desde sectores sociales), so pena de seguir fabricando pobres por insistir en hacer lo mismo: apoyar al capital (es decir, ser excluyente) o a pequeños emprendedores o proyectos aislados que no hacen mella a la pandemia que es la pobreza, lo que deriva en migración que destruye tejido social, porque dichos proyectos no son masivos ni reconocen la realidad de los mercados en un mundo globalizado… ¡Así de sencillo!