Diálogo/Mateo Calvillo Paz
DIOS QUIERE REUNIRNOS
Y DARNOS LA HERENCIA
Dios quiere que todos los hombres se salven, librarlos de los demonios, sicarios que torturan y matan y llevarlos a la herencia, a las riquezas de la salvación.
En tu vida. ¿Cuántos católicos se sienten familia de Dios viven como familia de Dios y quien trabajar por la familia, acercando a sus hermanos a la salvación?
Ser católico se reduce a lo mínimo: ir a misa los domingos, algunas prácticas. Piensan nada más en sí mismos, en su dinero y no dan nada a Dios?
Dios habla. Dios tenía la familia humana en orden, junto a sí, pero el demonio metió el mal, dispersó la familia, los trae perdidos por caminos de dolor, muerte, corrupción y crimen.
Desde entonces Dios trabaja para reunirlos a todos de nuevo.
Tiene un plan sabio y paciente desde la creación del mundo. En el momento previsto en el plan envió a su Hijo para reunir a sus chiquillos vagos, que se fueron de la casa y andan en las adicciones.
“Porque hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre también que se entregó como rescate por todos”.
Dios tiene una casa grande para que se reúnan todos los hombres. Su casa está llena de luz, riqueza y lujo, como canta Isaías. La Iglesia verdadera de Cristo tiene la guía y el poder para hacer entrar en la casa.
Cristo, Dios hecho hombre es obediente y amoroso y realiza el plan de Dios, entrega su vida. Las autoridades corruptas y criminales lo torturan y matan pero él sale triunfador, resucita glorioso el domingo.
La salvación de Cristo debe llegar a todos los hombres. El Señor nos envía a reunir a todos sus hijitos que se fueron de la casa para darles la salvación: “vayan pues y enseñen a todas las naciones… bautizándolas… ensenándoles a guardar cuanto yo les he mandado…”.
Los enviados son los católicos, toda la familia santa. Es la Iglesia de Cristo, tienen las riquezas de la salvación, la Palabra, los sacramentos, la comunidad. Las otras Iglesias no son iguales, no todas las iglesias son iguales.
Somos el pueblo de la salvación. Todos, cada uno a su manera, debemos trabajar para que todos se encuentren con Cristo, entren a su familia, por la conversión de todos los pecadores, que nadie se pierda.
No basta con venir a misa y portarse medio bien, se nos conceden las riquezas de la fe para trabajar en la empresa de Dios realizando su plan. Hay que dar buen ejemplo de Cristo y comprometerse con el hermano dentro de la comunidad.
Por eso suplicamos en la oración: “despierta el corazón de tus fieles para que se sientan llamados a trabajar por la salvación de todos….. (de manera que) surja y crezca para ti tu familia…”.
Por eso también cantamos: “que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.”.
Urge la salvación en nuestro mundo, hay tanto sufrimiento y muerte, hay pueblos en guerra, la injusticia le pega a multitudes, los pobres mueren por las epidemias y sin dinero ni asistencia de los hospitales públicos.
Este domingo la Iglesia nos recuerda las misiones donde viven muchos hombres que no conocen a Cristo, necesitamos apoyar con nuestro dinero, oración, ayunos y sacrificios para que se conviertan a Cristo, los del Islam, los animistas, los que adoran la televisión y el celular.
Están en los países lejanos pero no sólo. Son también los que viven sin Dios en la sociedad de consumo, las multitudes perdidas en el país de los espectáculos y la diversión, en el planeta digital y las redes sociales
Vive intensamente. Déjate acercar por Dios, intégrate a la familia, a la comunidad, acerca a los hermanos que viven sin Dios, en pecado para que no se condenen.
Para comentar en familia. ¿Cómo familia, que han hecho por Dios, por ayudar a la salvación de sus hermanos?