Sólo 2% de los reos logra reinsertarse en la sociedad
MORELIA, Mich., 28 de septiembre de 2015.-De los 5 mil 367 reclusos que se encuentran en los centros penitenciarios de Michoacán, tan sólo un 2 por ciento se ha logrado reincorporar a la sociedad.
Esto en base a la revisión que realizó la Comisión Estatal de los Derechos Humanos sobre 10 centros de reinserción social de Michoacán ubicados en Uruapan, La Piedad, Morelia, Zamora, Zitácuaro, Tacámbaro, Maravatío, Lázaro Cárdenas y Sahuayo.
Según el diagnóstico emitido por la CEDH, de los centros penitenciarios sometidos a revisión 6 bajaron su calificación con respecto a 2014; 2 resultaron reprobados; y tan sólo dos la aumentaron.
La secretaria Ejecutiva de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Illiana Lomelí Ruiz, precisó que las principales problemáticas que presentan los centros de reinserción se basan en deficiencias en cuanto su estructura; déficit en la reincorporación social de los reclusos; y en inconsistencias con respecto a la delegación de actividades propias de las autoridades de cada centro.
En el caso de Morelia, el cereso David Franco Rodríguez fue calificado con un 6.4, cuando en 2014 fue de un 6.86; el Francisco J. Múgica bajó de un 6.47 a 5.35; y el de Alto Impacto se elevó del 5.9 a 5.95, sin embargo, se mantuvo en una calificación reprobatoria.
Los centros de penitenciarios que obtuvieron una mejor calificación fueron los de Tacámbaro y Maravatío con un 9.8 y 8.7, respectivamente.
Tras el diagnóstico presentado, se constató que los ceresos de Morelia, Uruapan, Lázaro Cárdenas y Sahuayo son en los que más deficiencias se encontraron principalmente en la nula reinserción social de los reclusos.
Además de estos 10 centros penitenciarios, se realizó una revisión sobre el Centro de Integración para Adolescentes de Morelia, el cual consiguió mejorar su calificación de un 5.42 correspondiente a 2014, a un 6.12 en el presente año.
Por su parte, el ombudsman, resaltó la urgencia de potencializar programas y talleres sobre la prevención del delito, así como de adicciones en los ceresos del estado, a fin de mejoras el índice de reclusos que son reincorporados a la sociedad.
Tras expresar dicha preocupación, externó que en el mayor de los casos los reclusos que llegan a conseguir su libertad terminan incidiendo en delitos de nueva cuenta por no contar con posibilidades de ser empleados, a consecuencia de los estigmas sociales que existen en su contra.
Un aspecto importante es que los parámetros de dicha evaluación no incluyen los casos de tortura, sin embargo, Illiana Lomelí resaltó que la comisión da seguimiento a estas inconsistencias a la par y de manera permanente.