Tediosas audiencias orales muestran carencias, pero agilizan procesos
MORELIA, Mich., 25 de septiembre de 2015.- Las audiencias del nuevo sistema de justicia penal pueden ser tan tediosas que inducen al sueño hasta del propio imputado, y eso fue lo que le pasó a Alberto en su audiencia inicial, la cual terminó con su vinculación a proceso y con prisión preventiva como medida cautelar.
En solo cuatro horas, de las 13:48 a las 17:52 horas de este jueves, la jueza de control de garantías, María Consuelo López Ramírez, determinó que su detención es legal ya que fue en flagrancia del delito que se le imputa: robo calificado agravado.
El 21 de septiembre, Alberto, su amigo Maurilio y una menor de edad, le hicieron la parada a un taxi, en la colonia Industrial, y le pidieron que los llevara a Cuitzeo, pero en la salida a San Juan Tararameo le dijeron se desviara y, a unos 50 metros de la carretera, Maurilio sacó una pistola y amagó al chofer.
Ante la amenaza el taxista obedeció y se echó a correr hacia la carretera. Alberto tomó la cartera y el celular del taxista, mientras Maurilio tomó el volante y empezó a conducir, pero para su mala suerte, el taxista encontró a una patrulla de la Policía Federal y reportó el robo.
Justo cuando dieron la alarma, policías de Uriangato, Guanajuato, vieron pasar un taxi con las características que les estaban dando por lo que iniciaron la persecución que acabó cuando Maurilio perdió el control del vehículo y volcó.
Maurilio se encuentra en coma en un hospital de Uriangato, Alberto recluido en el Centro de Readaptación Social David Franco Rodríguez y la menor en el Centro de Integración para Adolescentes, ya que fueron aprehendidos cuando intentaban escapar del lugar del accidente.
En la audiencia inicial, la jueza comenzó por suspender el inicio del proceso en el caso de Maurilio por no estar presente aunque sí el de Alberto para quien la llamada fiscalía que, legalmente sigue siendo Ministerio Público, pidió declarar legal su detención argumentado que fue en flagrancia, mediante una mala lectura a la carpeta de investigación hasta que la jueza le dijo que se trataba de una audiencia oral y entonces intentó narrar los hechos.
La defensa, dos abogadas de la Defensoría Pública, intentaron descreditar la flagrancia porque pasaron varias horas desde que tomaron el taxi, alrededor de las seis de la tarde, a la hora de la detención que fue a las 21:05, pero la jueza coincidió con la fiscalía, haciendo un resumen de los hechos, lo que provocó los primeros cabeceos de Alberto y ameritó una llamada de atención de la jueza.
Declarada la legalidad de la detención, la fiscalía pidió la vinculación a proceso, para lo cual volvió a medio leer la carpeta de investigación así como una larga de lista de los documentos que contiene la carpeta de investigación y la somnolencia invadió a Alberto nuevamente, llevándose otra reprimenda de la jueza quien le dijo que su audiencia y su libertad la que estaba en juego.
Para entonces, los siete curiosos que asistieron a la audiencia pública ya habían optado por abandonar, uno a uno, la improvisada sala de oralidad número 5, ante la escasez de recursos para la construcción y equipamiento de suficientes espacios adecuados, probablemente para evitar una llamada de atención o porque su morbo había quedado satisfecho, lo que dejó claro que no se trataba de familiares o amigos.
La defensa fue más que tímida, de hecho las abogadas reconocieron la participación en el robo pero trataron de suavizar la violencia con la que se realizó, pero la jueza expuso argumentos de los tratados internacionales sobre la violencia y, como para declarar la vinculación a proceso tuvo que hacer un nuevo recuento de los hechos, a Alberto la invadió el sueño por lo que la jueza tuvo que pedirle que se pusiera de pie ya que era necesario que entendiera lo que estaba ocurriendo.
La fiscalía pidió entonces la prisión preventiva como medida cautelar, la cual fue concedida durante el tiempo que dure el proceso pero no por más de un año para garantizar la presencia del imputado, evitar molestias a las víctimas que también fueron dos, el chofer y la propietaria y concesionaria del taxi y preservar las evidencias que falten de recolectar.
Finalmente la fiscalía pidió un plazo de cuatro meses para concluir la investigación, pero como en su listado solo mencionó que son tres dictámenes los que hacen falta, la defensoría pidió que fueran dos, ante lo que la jueza propuso el intermedio de tres meses, lo cual fue aceptado tanto por la fiscalía como por la defensoría.
El detalle fue que el término sería el 24 de diciembre y como para entonces estará vigente el segundo periodo vacacional en el Poder Judicial acordaron que fuera el 18 de diciembre, último día del año laborable para evitar extenderse hasta enero, privilegiando la libertad de la que podría gozar el imputado.
Es así como en unas cuantas horas se ahorran muchos días de trámites y de papeleo porque en el nuevo sistema de justicia penal se utilizan las videograbaciones que de inmediato quedan a disposición tanto de la fiscalía como de la defensoría aunque, ese fue otro detalle ya que, el único receso que hubo fue para cambiar la cinta de la cámara ya que no es de las que deben utilizarse, según justificó la jueza.