Frío y olor a tamales, en los momentos previos al Grito
MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2015.- Entre el frío de la noche y el olor a tamales, atole y demás antojitos mexicanos, transcurrieron los minutos previos a la celebración del tradicional Grito de Independencia, una efeméride anual que une el patriotismo con la esperanza de mantener las tradiciones pese a las adversidades.
Engalando la noche, enfundados en los trajes típicos propios de la Danza de Los Viejitos, los ejecutantes dieron un típico y ameno preámbulo para la conmemoración del 205 Aniversario de la Independencia de México.
Música de viento, pirekuas, sones y el golpeteo en la tarima antecedían cada pieza musical que desataba la algarabía de los presentes que poco a poco se colocaban en las inmediaciones del Palacio de Gobierno.
En esta ocasión el tumulto no se debía a alguna manifestación, sino a la ciudadanía que se aglutinó para evocar el legado de los héroes que nos dieron patria: Miguel Hidalgo, José María Morelos y Josefa Ortíz de Dominguez, por mencionar a algunos.
Portando una bandera de diferentes tamaños, bigotes, trompetas, pelucas y demás accesorios tricolores, es como los presentes se alistaban para gritar con euforia "¡Viva México!".
Ni la pertinaz lluvia que se dejó sentir en la capital michoacana impidió que niños, jóvenes y adultos acudieran a la plaza a disfrutar de una fecha que para muchos, representa al 100 por ciento la efusión de ser una nación independiente.