El evangelio de hoy/Mateo Calvillo
LA TERRIBLE Y RADICAL DECISIÓN POR CRISTO
La fe es una decisión decisiva frente a Cristo, es cuestión de vida o muerte, si decides seguirlo te va a pedir todo pero también a dar todo.
En tu vida. Muchos católicos no aman a Dios como a Dios, prefieren el dinero, el puesto de trabajo, placeres, prefieren lo que se siente, los bienes materiales.
Si es tu caso, necesitas dejarte encarar por Dios, que te diga: ¿Y tú qué, crees en mí realmente? ¿Me vas a dar las sobras, vas a jugar conmigo?
Dios habla.La fe no es un juego o una bonita tradición social, es una elección fundamental en la vida.
La fe supone una opción fundamental, una orientación decisiva en la vida. Es todo o nada: Dios o las cosas materiales, los ídolos.
Los discípulos siguen a Jesús, ven sus milagros, lo siguen porque ven cosas maravillosas.
Llega un momento en qué tienen que tomar una decisión: o siguen a Cristo o se van a otra cosa.
Es bonito seguir a Cristo por interés cuando se quiere vivir tranquilamente, recibir favores milagrosos, tener seguridad y ventajas.
Muchos tienen una fe sin Cristo, es sólo una tradición, prácticas, seguridades, esperanza de recibir todo, como los niños con la mano extendida, van a ceremonias por compromiso social.
Tarde o temprano llega el momento de enfrentarse a Cristo y escoger. No se puede vivir en el engaño enajenante, en una vida dulzona, floja, superficial, sin compromiso, en una idea falsa de la vida con Dios.
En la primera lectura, Josué confronta al pueblo judío que no era fiel a Yahvé, que por la comida y el placer se iban detrás de los ídolos del pueblo vecino. Hablen claro, les conmina Josué.
Cristo confronta a los judíos porque se escandalizan con sus exigencias que les pide como Dios, apoyadas en sus milagros, porque no lo aceptan como Mesías, que da el verdadero pan del cielo, que vino de Dios y volverá a Dios.
Si no aguantan cuando Cristo les dice que su carne es verdadera comida, ¿Qué será cuando lo vean que regresa al cielo y es exaltado a la derecha de Dios?
Muchos discípulos se rebelan y le dan la espalda al Mesías de Dios. Lo mismo pasa hoy entre los católicos, Cristo no s confronta hoy, ¿ustedes creen en mí, aceptan que yo soy el Mesías o prefieren a los ídolos del dinero, los bienes materiales, la fama? ¿Quieren darme las sobras, llevar una fe light, vacía de mí, quieres sólo adornarse en las bodas y bautismos, con el corazón clavado en los bienes del mundo?
¿Quieren seguir a Jesús, con todas sus exigencias o quieren seguir desde lejos, cómodamente, sin renunciar a Satanás, a sus obras y seducciones?
Cristo quiere discípulos valientes, generosos, capaces de dejarlo todo por alcanzar el tesoro del cielo. El número de los discípulos es reducido. ¿Quieres seguir a Cristo de cerca o lo quieres dejar como las multitudes que prefieren a los ídolos del mundo?
Vale la pena seguir a Jesús. El vale más que el dinero y los ídolos del mundo que traicionan y decepcionan. ¿A quién iremos….?
¿Ustedes también quieren dejarme?
¿Qué le responden?
Cristo está aquí y espera tu respuesta.
La fe es un regalo de Dios. “Nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede”.
Vive intensamente. No seas necio como los judíos, déjate acercar a Cristo, él te da la vida inmortal, con él construyes un mundo sin corrupción.
Cristo en medio de nosotros. Cristo nos invita a comer su carne, verdadera comida. Se acerca quienes lo aceptan como Dios y están dispuesto a seguirlo en sus exigencia.
Para comentar en familia.Déjate atraer por el Padre a Cristo, pan vivo que sacia tu sed inmortalidady de un mundo sin corrupción.