Libre expresión.../Carlos Monge
Ley contra ladrones…
“Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas”… Honorato de Balzac. (1799 – 1850). Escritor francés.
Tras un intento fallido por tipificar el Enriquecimiento Ilícito como un delito grave en Michoacán, es decir, sin derecho a fianza, los legisladores locales aprobaron por unanimidad dicha reforma. La sanción incluye además, destituirlos del cargo, inhabilitación de ocho años, decomiso de los productos del ilícito y prisión por hasta 60 años.
Así que ante la sospecha de que algún funcionario público ha mejorado su patrimonio de manera sorprendente o inexplicable, la Procuraduría de Justicia del Estado, podrá investigar, de oficio, en aras de acreditar la conducta ilícita del funcionario.
Para que semejante ordenamiento jurídico entre en vigor, el Ejecutivo deberá publicarla en el Periódico Oficial, a menos que considere prudente alguna adecuación, ´para lo cual tiene 10 días hábiles.
Si bien es cierto que no se pueden echar las campanas al vuelo, porque del dicho al hecho hay un trecho bastante grande y especialmente en Michoacán, es de reconocerse como un primer paso, para lograr la tan anhelada rendición de cuentas en el estado.
Por el pasado reciente, han transitado administraciones estatales donde sus ex funcionarios dejaron sembrado un halo de sospechosismo y corrupción, sin que hasta el momento haya transparencia y mucho menos rendición de cuentas.
Seguramente usted, estimado lector, podrá con singular facilidad recordar nombres de personajes públicos, quienes tras su paso por la administración pública, mejoraron evidentemente su situación económica, muy por encima de lo que sus ingresos oficiales íntegros pudieron dejarle.
Desde entonces, muchos insistimos en que el evidente Enriquecimiento Ilícito debería obligar a una investigación a fondo, inclusive en aras del presunto funcionario corrupto, para que pudiera limpiar su nombre, lamentablemente se hizo caso omiso y con ello creció la sospecha de corrupción… con singular énfasis en las tres últimas administraciones estatales.
Ya veremos si la penalización grave del Enriquecimiento Ilícito se puede llevar a los hechos. En primera instancia, para inhibir a los funcionarios de cometer actos de corrupción, sabedores de que irán a la cárcel y dos, para sancionar ejemplarmente a quienes se les demuestre que su paso por el gobierno los llevó a crecer su patrimonio con evidentes irregularidades.
Otra buena noticia que incluye la nueva reforma es que podrá aplicarse de manera retroactiva, toda vez que quienes están sujetos a proceso como presuntos responsables de este delito podrán solicitar la revisión de sus casos, para constatar que no exista un móvil político en la indagatoria en su contra, lo cual abre otra esperanza de que también haya rendición de cuentas en todos aquellos que hoy se encuentran inmersos en el sospechosismo de la corrupción gubernamental michoacana.
Lamentablemente, en política, las negociaciones tras bambalinas o también llamados acuerdos políticos, en el tema de transparencia y rendición de cuentas han sido una constante. Así que esperemos que a partir de ahora, las colas que mutuamente cargan los políticos de todos los colores no vayan a obstruir la debida aplicación de esta ley a partir de que entre en vigor y que los pactos en lo oscurito queden en el anecdotario michoacano. Ojalá.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.