Requiere Cuitzeo urgente auxilio gubernamental
CUITZEO, Mich., 17 de julio de 2015.-Aquí, se confrontan dos proyectos: la acuacultura versus agricultura.
Y la disputa se centra en el agua. Agua del inmenso lago.
Con 11 municipios en su cuenca, Cuitzeo requiere, urgentemente del auxilio gubernamental.
Hay descuido, deterioro y lirio, mucho lirio que dificulta la pesca, sostén económico de cientos de familias de la ribera.
"Son más de 30 asociaciones de pescadores. Todos vivimos de esto", declara don Lupe, pescador retirado.
La faena inicia temprano. Desde las 5 de la mañana salen las pequeñas embarcaciones. Las más, con motor. Otras a remo directo.
Quieren aprovechar las ventajas del clima. Evitar "los vientos" que alejan los bancos de charal y mojarra.
No cuentan con tecnologías. La práctica de la pesca es la ancestral: el chinchorro (una gran red que debe ser operada por cuatro hombres) y tumbo, (una pequeña red que hace de telaraña, donde los pequeños charales son aprehendidos) son las herramientas básicas.
No hay nada garantizado para nadie. A veces se logran cinco a 10 kilos de producto. A veces nada. En los buenos momentos, hay quienes logran los 20, 40 o 50 kilos.
"El charal es el tesoro. Representa una identidad cultural de los habitantes del lugar", establece el biólogo extensionista, Armando Galicia Silva.
Dice que el principal problema de los pescadores no son las condiciones del lago, sino el intermediario que lucra y gana con el esfuerzo de los pescadores.
"Les pagan a 10 pesos el kilo de producto fresco. A 40 cuando va seco", reclama el biólogo, quien trabaja proyectos con los pescadores.
Viene de la Sagarpa. Pretende imponer una nueva cultura en la comercialización del producto. Dar valor agregado, hacer nuevas presentaciones, abrir rutas comerciales.
Pero para ello, tendrán que lograr, primero, estándares de calidad en el producto y algunas normas sanitarias.
Aquí también la pobreza es evidente. Es la tenencia de Mariano Escobedo. Una pequeña península rodeada por agua.
"No hay tierras para la siembra", manifiesta Don Lupe.
Es pueblo de migrantes. Por ello la pesca es la alternativa. Es de subsistencia, prácticamente.
Es gente pobre, sencilla, directa. Buena, pues.
"Queremos que ustedes, los medios, nos ayuden para que el gobierno nos escuche", insiste, mientras su compañero enfila la pequeña lancha al corazón del lago.
El obstáculo es el lirio. Complica la salida de las embarcaciones, pero también impacta el ecosistema.
Son los hombres del lugar quienes se encargan de la limpieza. Lo hacen hasta donde lo humanamente se permite.
"Pero se avanzaría más si nos enviarán maquinaria como la que usan en Pátzcuaro", demanda el viejo.
En el recorrido se ven chavalitos desde los 7 años en la faena.
¿En qué año de escuela vas, hijo?, se le pregunta a uno de ellos de no más de 12 años.
"No voy a la escuela. Prefiero venir a trabajar", contesta.
"Ese es otro problema de la zona. Hay pobreza y los niños optan mejor por la pesca", cita el biólogo.
Cuando es con el chinchorro, los niños tienen que sumergirse en las aguas del lago, para facilitar la salida de la red.
"Usan una manguera para tomar oxígeno. Es muy rupestre la medida, pero muy eficiente", señala el biólogo.
Agua, la disputa.
Ya en la mesa de una humilde vivienda, el biólogo indica que la preservación del lago, también implica conflictos.
"El gobierno tiene una idea distinta del uso del agua para la agricultura".
En san Juan, Chehuayo y Chehuayito usan bombas para la extracción del líquido.
También se abren pozos de manera inmisericorde.
Todo es para cubrir las necesidades de riego. De ahí que la parte oriental del lago tienda a secarse en tiempos de estiaje.
De hecho, las autoridades optaron por cerrar con un sistema hidráulico el pasó de agua entre ambas partes.
La división este por debajo del tramo de la autopista Morelia-Salamanca.
"Ya hubo conflictos. Los vecinos de aquel lado intentaron abrir las compuertas, pero los habitantes de Mariano Escobedo se dirigieron hasta allá y lo impidieron", relata al profesionista.
En respuesta, los pescadores sustrajeron la válvula de apertura de la compuerta.
"La acuacultura es mucho más noble con el agua que la agricultura. Cuando se usa para los cultivos, el agua regresa contaminada con químicos y fertilizantes", añade.
Galicia Silva.
Pide que Conagua actúe en la preservación del líquido. Que sea usado con responsabilidad, que sea generador de riqueza.