Propone Fausto la reconciliación y unificación entre los michoacanos
VILLA MORELOS, HUANDACAREO, CHUCÁNDIRO, Mich., a 20 de septiembre del 2011.- El abanderado de la dupla PRI PVEM a la gubernatura, Fausto Vallejo Figueroa, propuso la reconciliación y la unificación entre los michoacanos, al tiempo que ofertó la construcción de la carretera que conectará a Chucándiro con la autopista de occidente.En Villa Morelos, Vallejo Figueroa ofertó “un gobierno de reconciliación”, al mismo tiempo, advirtió “que la gente que venga a dividirlos, a sembrar odios, eso es lo que va a cosechar, yo nunca vengo a dividir”.Ante la militancia de su partido que se concentró en estas tres poblaciones, aseveró “las confrontaciones nos han traído únicamente desánimo, miedo e inseguridad”.Destacó que en Jururemba, tierra natal de Ana María Gallaga, madre el insurgente Miguel Hidalgo, se tiene un ajuste de cuentas pendiente con la población de esa comunidad, debido que no se ha hecho justicia a los habitantes de ese lugar.Igualmente, manifestó la pertinencia de instalar un central de maquinaria pesada que se encargue de hacer caminos sacacosechas, ollas de agua, emparejar vialidades y rehabilitar canchas deportivas.En el segundo punto del recorrido, en Huandacareo insistió que la generación de empleos en este municipio está relacionada con el campo y con los apoyos a este sector con insumos como fertilizante y pesticidas.“Yo no les vengo a prometer miles en maquinaria y trilladoras, vengo a prometer cosas que se pueden realizar, lo que más le molesta al campesino es que le mientan y que le falten a su dignidad, yo no soy un candidato del montón”, afirmó en la plaza principal de esta población.Posteriormente, en Chucándiro prometió la construcción de una carretera que conecte a esta población con la autopista de Occidente, al mismo tiempo, dijo rehabilitará la presa Urundaneo y una olla de agua para reactivar la producción acuícola en la región. “Se los voy a cumplir porque si no, ya saben a quién me voy a echar encima”, dijo en clara alusión al párroco Alfredo Gallegos, mejor conocido como el Padre Pistolas, con quien después hizo un recorrido por los inmuebles que están siendo rehabilitadnos por el sacerdote.