Percepciones y visiones/Etelberto Cruz
PERCEPCIONES Y VISIONES
PRI:
VICTORIA PÍRRICA
Recientemente, el pasado miércoles 17 del presente, el presidente de la República, convivió con la comunidad libanesa en México y con el conocimiento cualitativo y cuantitativo de la elección del pasado domingo 7 del presente mes – junto con los v otros y representaciones del PVEM y PANAL mantuvieron la mayoría en la Cámara Baja del H. Congreso de la Unión, pero se quedaron a un diputado de la mayoría natural, se mostró seguro, pero no autocomplaciente. Ahí expresó algunos juicios como los siguientes:
“Nuestra sociedad está cambiando, se registraron votos diferenciados en distintas partes del territorio nacional, hubo votos mucho más conscientes y razonados, los cuales en algunos casos apoyaron a algún partido para la alcaldía, otros, para un diputado local y otro más para un legislador federal…”
“Entendemos que hoy hay una mayor conciencia democrática, una mayor participación de la ciudadanía; de hecho, la registrada en esta última elección fue la mayor a la de las intermedias de los años recientes”.
“El gobierno tiene que seguir impulsándose más; que las acciones sean sensibles para la sociedad, que podamos poner e n marcha el Sistema Nacional Anticorrupción, que necesitamos combatir de manera más eficiente la pobreza y el rezago social”
“En los primeros treinta meses de la administración pasada, no sólo no se había incrementado empleos, sino que se habían reducido: se habían perdido, con los efectos de la crisis global de 2008, alrededor de 113 mil puestos; en tanto en los primeros meses de la administración foxista se habían perdido medio millón…En estos primeros treinta meses de mi administración, hemos tenido mayor desarrollo de la economía, incremento del número de empleos, la tasa más baja de desocupación y una cifra récord en la venta de vehículos en el primer cuatrimestre del año…estas cifras las siente la gente, la población; en mucho se explican por el respaldo que han dado al proyecto que el gobierno ha venido impulsando”.
Acaso en la visión triunfalista – macro -, como Cuauhtémoc Blanco, la presidencia de la República y al dirigencia nacional del PRI consideran un triunfo en las pasadas elecciones federales, pero ya en la visión micro, analítica, las cosas no son tan de color de rosa:
El PRI, efectivamente obtuvo la mayor posición-cantidad de diputados -203 - y con la suma de los del partido PVEM -47 -, serán mayoría – 250 -, pero no la mayoría natural. Deberá construirla, que era el escenario no deseado.
El PRI nacionalmente ha ido perdiendo votantes: En 1991, obtuvo 58.66% de los votos; en 1994, 48.58%; en 1997, 39.11%; en el 2000, el 36.9%; en el 2003, 23-14%; en el 2006, 20.6%; 2009, atípicamente, creció al 36%, acaso por el hastío hacia el PAN, en fin, pero en el 2012, 31.93% continuó el descenso y en este 2015, 29.18%.
Podrá decirse lo que sea –mayor competencia partidista, mayor democracia, mayor diversidad ideológica, cambio en la sociedad, voto reflexivo, voto diferenciado, votos anulados, etc. - para justificar este descenso continuado, pero desde el punto de vista del poder y correspondencia-identificación con la sociedad, lo va perdiendo, se va diluyendo y este PRI no es el mismo al de 1991. Estas victorias pírricas lo llevan a compartir el poder y en política eso es signo de ¿debilidad? El poder no se comparte: Se acrecienta, se conserva y, en su caso, se recupera. No se entrega ni se divide ni se comparte. La administración Peña ganó el gobierno, pero está perdiendo al partido.
Es cierto, desde la mentalidad del hombre de poder, con el resultado electoral, cuantitativamente, el PRI construyó su mayoría – con su apéndice, el PVEM y su agregado obligado, el PANAL – y, finalmente eso no importa, no importa hoy, porque mañana, ¡Que lo arreglen mañana, al que le toque! ¡Que ése enfrente la insatisfacción, el hartazgo, el enojo! ¡Que sepa cómo construir gobierno con minorías y haga su mayoría artificial y así enfrente el periodo sexenal!
Pragmática, utilitaria y eclécticamente y con la Ética Maquiavélica como sustento, lo que importa es el fin - conservar el poder -, no importa los medios.
Lo importante es conservar y tener el poder, aunque sea de minoría.
Porque ése es el problema: el PRI, (lo mismo que PAN y el PRD, pero hablaremos de ellos en otra ocasión) obtuvo el mayor número de votos, pero esa mayoría fue el ¡29%!
El presidente de la República basa sus juicios en supuestos: mejor desempeño de la economía – que no se ve -, crecimiento del empleo - visible sólo en las cifras oficiales - y, consecuente tasa menor de desempleo – que nadie siente - y mayor venta de automóviles, debe considerar – y sus asesores también – la debilidad de la oposición, como partidos y con sus endebles candidatos en la inmensa mayoría de los distritos electorales, capitales de estado y municipios y otra variable: la atractiva e interesante presencia de los candidatos independientes, que les planta la disputa del acceso al poder y, con el correr del tiempo y en función de sus resultados, arrebatarles el monopolio del Poder.
Otra más: el crecimiento de cierta oposición: MORENA – Movimiento de Regeneración Nacional - y el MC - Movimiento Ciudadano.
Y aunque el PRI tenga bajo control de desarrollo al PVEM, MORENA ya creció y muy posiblemente en estos tres años rebase al PRD y sea la tercera fuerza nacional y superará el umbral de la veintena porcentual y se le acercará, muy peligrosamente al PRI y si, mediante una alianza en el 2018, se construyera una mayoría con las minorías, entonces su riesgo sería mayor y el MC podría alcanzar al PVEM, en función de lo que la sociedad demanda: Resultados.
Estos tres años por venir serán de mucho trabajo político y de muchos escenarios posibles, necesarios y no deseados.
Es cierto, es muy pronto para hacer pronósticos, pero el que el que sí es viable de cumplirse es: Mucho trabajo político para tejer alianzas y promover el voto.