El Observatorio Político/Leovigildo González
La Fuerza Rural aquella institución formada el pasado 10 de mayo del 2014, por el entonces comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, fue la estrategia para desmovilizar a los grupos de autodefensa, pero desde su inicio la corporación presentó una serie de irregularidades, sobre todo por su conformación y ahora parece sucumbir.
Castillo Cervantes en su afán de presentar resultados y uniformar a los autodefensas dejó cabos sueltos, como la investigación de quienes conformarían tal corporación, el armamento que utilizarían, los mismos uniformes, las patrullas, todo fue de manera muy rápida y sin el debido manejo.
Al frente de dicha corporación puso a un emblema de los grupos de autodefensas, Estanislao Beltrán Torres, conocido como Papá Pitufo, quien había sido vocero del entonces movimiento armado.
Actualmente “Papá Pitufo” se le ha visto muy activo en la campaña de Ascensión Orihuela, incluso acudió a la apertura de campaña que tuvo el priísta en el municipio de Apatzingán, no sólo eso, se tomó fotos y mostró todo el respaldo.
Meses antes, Estanislao Beltrán fue señalado por ex integrantes del movimiento armado de haber pactado con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), lo cual fue evidente al acudir en varias ocasiones en su campaña, además de vender lo que había sido un movimiento legítimo de levantarse en armas, lejos de los principios que hicieron su conformación.
El miércoles, esa corporación cerró accesos a Tierra Caliente y parte de la zona Lacustre de Michoacán, justo cuando se presentaría el candidato del Sol Azteca, Silvano Aureoles, pero sobre todo mandando un mensaje de que hay inestabilidad en el estado a unos días de las elecciones.
La Fuerza Rural al cerrar y paralizar gran parte del estado también manda un mensaje del poder que poseen, así como lo hacían hace unos meses las organizaciones delictivas o los grupos de autodefensas.
Anteriormente los uniformados habían hecho algo similar, pedían el pago de sueldos, mejor armamento, chalecos antibalas y mejores patrullas.
Ahora la respuesta de Salvador Jara Guerrero, gobernador de la entidad, ha sido nula ante una corporación que depende de él, lo que sucedió este miércoles es para que se prendan los focos rojos y evitar algo similar el próximo domingo.
La Observación.
Ascensión Orihuela, el pasado sábado se enojó, perdió “los estribos”, y dio un manotazo al interior de su campaña según personas cercanas a él.
Esto fue luego del cierre de campaña que hizo en la capital michoacana, donde fue un evento desangelado, con un número que él no se esperaba, pero sobre todo se dio cuenta de la fuerza que realmente tiene en la capital michoacana, bastión de Fausto Vallejo ex gobernador de Michoacán.
Y es que Chon como es conocido, le creyó a su coordinador de campaña Wilfrido Lázaro Medina (alcalde con licencia de Morelia), quien le había asegurado tener contralada la estructura de Vallejo, lo cual fue evidente que no es así.
Lázaro Medina en su busca de fuero, ya sea estatal o federal, le vendió esa idea a Chon y provocó una ruptura que para algunos marcó sus últimos días de campaña del candidato priísta.
Peor aún el martes circuló una fotografía donde el alcalde con Licencia de Morelia habla con Mauricio Prieto operador financiero de Silvano Aureoles y con Antonio García Conejo hermano del candidato perredista, ambos fueron compañeros en la pasada legislatura de Wilfrido.