?Yo no sé por qué no tuve marido??: Luisa María
MORELIA, Mich., 7 de agosto de 2011.- Instalada ya como candidata de Acción Nacional y de Nueva Alianza a la gubernatura de Michoacán, Luisa María Calderón luce más relajada, y hasta se da tiempo para hurgar en sus recuerdos, en sus sentimientos y en sus emociones.En una charla en medio de su trepidante agenda de trabajo, sin embargo, a la ex senadora de la República le gustan las preguntas que evocan su niñez, adolescencia y juventud, y responde con rapidez, sin ningún prejuicio y con una naturalidad que no dejan de sorprender.QUISE SER BAILARINA--¿Cómo fue su infancia?--Pues muy tranquila. Tenía muy al principio dos hermanos mayores que yo y jugábamos los tres. Jugábamos en el jardín, y con las muñecas con mi hermana. Cuando tenía como cuatro años, mi madre tuvo un embarazo de alto riesgo y la acompañé mucho tiempo acostada, y entre mi hermano y yo cuidábamos a los niños chiquitos. Teníamos muñecas y mi mamá les tejía suéteres. Jugábamos a bautizarlas. Luego, un día los Santos Reyes nos trajeron una casa muy bonita donde cabían todos los muñecos. (Luego supimos quiénes eran los Santos Reyes.) La habían hecho con sus propias manos. Éramos niños muy tranquilos, nos íbamos caminando al colegio. Yo era zurda, y a la primera de cambios la monjita me dio en la mano, y al tercer día ya me hice diestra. Teníamos muchos primos que en las vacaciones venían a nuestra casa, o íbamos a su casa. Mis papás salían en las noches a sus juntas del PAN o de movimientos familiares y nos quedábamos los tres grandes. Mi hermano mayor y yo éramos más guerrositos. Había un programa de Noches Tapatías y cantábamos con los que cantaban ahí. Jugábamos luchas, pero generalmente cantábamos y despertábamos a los bebés, y mi hermana nos mandaba a dormir a los bebés. Íbamos a dormirlos y terminábamos muertos de la risa. Así que ella terminaba durmiéndolos. Mi mamá nos mandaba a comprar huevos, pan. Mi hermano desde muy chiquito, a los siete años, se fue a su primer campamento de novato y ahí íbamos cargándole sus mochilas. Entonces no había sliping. Llevaba cobijas. Pues fue una infancia muy simple.--¿Qué juegos solía jugar?--Jugábamos con las muñecas. En la calle jugábamos al avión, a los quemados, a las traes, con la cuerda. Mi hermano Luis Gabriel se fue al Seminario a los 12 años y nosotros nos quedamos con su bicicleta. Mi hermana y yo íbamos al bosque a andar alrededor del kiosco a aprender a andar en bicicleta. Yo empecé a jugar voleibol en el equipo de la escuela, como en cuarto o quinto año, y fui de la selección de voleibol desde ahí hasta la universidad. Así que pasaba mucho rato entrenando y jugando voleibol. Los fines de semana, los sábados, íbamos a jugar voleibol en los torneos.--¿Tuvo algún amor platónico?---¡Uff..! Jajajaja. El portero del equipo de fútbol del colegio de los niños puede ser… sí. No recuerdo cómo se llama. Eso era cuando estaba chiquita. Iba en quinto de primaria. Puede ser que un vecino, porque me acuerdo que a mi muñeco le puse su nombre. Se llamaba Manuel. Creo que era bastante mayor que yo. No muy platónicos. Mis amores no fueron muy platónicos. --¿Algún amor platónico de algún actor o cantante?--No, no, no. En mi casa apenas se veía el canal la W, que era en blanco y negro, y veíamos el programa de Noches Tapatías. No había alguien de quién enamorarse. Nosotros casi no veíamos televisión. Jugábamos mucho, mucho. Teníamos un jardín pequeño y jugábamos a las princesas. Teníamos una prima que llegaba en las vacaciones y jugaba a la maestra y siempre nos reprobaba. Mi papá nos hizo unos escritorios chiquititos para hacer la tarea, y ella llegaba encantada a jugar a la maestra y nos ponía nuestros pellizcos.--¿Llegó a desarrollar alguna actividad artística?--No, caray. Yo toda mi vida… bueno, cuando era chiquita soñaba toda mi vida en ser bailarina de ballet. No sabes lo que me encantaba. Una hermana de mi mamá vivía en 20 de Noviembre, y ella tocaba el piano y yo hacía como que bailaba. Yo creo que tengo dos pies derechos, pero sí soñaba con ser bailarina, y me encanta a mí el ballet.--¿Cuál era su grupo de música favorito, cuando era joven?--Mi grupo favorito… salió un disco de Roberto Jordán y mis hermanos y yo ahorramos para ir a comprarlo. Pero mi hermano Luis Gabriel, quien es el mayor, tenía a los Doors y a los Beatles como sus favoritos, y yo hacía lo que mi hermano mayor hacía. A mí me encantaba mi hermano. Se fue al Seminario tres años, volvió y luego empezó a cuidar la música. Ahora yo creo que sabe de música como nadie. Cuando tenía 15 años eran los Bee Gees, con los que bailaba en las fogatas.--¿Llegó a ser noviera?--Sí… era muy noviera…--¿Era aplicada en la escuela?--En la escuela era muy aplicada toda la primaria. Sacaba diez y mis notas eran de las mejores del grupo. En la secundaria creo que desperté y empecé a ser muy guerrocilla. Algún mes llevaba cuatro materias con diez y notas, diez y más, pero tuve que esconder mi calificación porque llevaba siete en conducta. No era una niña malosa. Era guerrocilla. Algún día en la persiana de la escuela colgué un moño tricolor porque iba a ser el Mundial de fútbol. Puse banderas tricolores por todos lados. Hacía travesurillas simples. Me salía a jugar voleibol.--¿Tuvo fiesta de 15 años?--Sí. Mis papás eran gente que no tenía muchos recursos y me hicieron una misa en mi colegio y una fiesta en mi casa.--¿Cuál era su colegio?--Para entonces era el Plancarte. Me vas a preguntar en cada época porque pasé por todos los colegios. Del Plancarte me expulsaron… several times... jajaja…--¿Por qué la expulsaban?--La primera vez yo venía del Motolinía al Plancarte, y según yo la maestra que nos daba la clase de gramática no sabía darla muy bien. Entonces discutía con ella en el pizarrón de los casos transitivos y estas cosas que se aprendían antes, y al segundo mes que reprobaron a la mayoría de las niñas pues una amiga y yo juntamos firmas con las niñas del salón para pedirles a los papás que nos cambiaran de maestra de gramática. Ella era la madre superior.DEL FIDEO A LA TRIPA--¿Cuál es su bebida favorita?--Mi bebida favorita son las limonadas. El tequila me parece muy buena bebida.--¿Cuál es su lugar favorito, el que suele visitar?--¡Huy! Hace tantos años que no tengo tiempo de visitar. La verdad me gusta mucho el campo. Cuando tengo un día o dos, me gusta el campo.--¿Y para ir de vacaciones?--Son el campo y la playa. En 1983 yo fui diputada local y tenía mi banda de amigos desde la prepa con los que seguíamos saliendo los fines de semana a un restaurante, a un bar, pero entonces me interrumpían. Generalmente estábamos platicando y llegaba alguien con un “hay diputada, ¿cómo está?”, y entonces mis amigos decidieron que no volveríamos a los lugares públicos y empezamos a juntarnos los fines de semana en la casa de uno, en la casa de otro y, bueno, luego ya fuimos creciendo. Unos se fueron casando, otros teniendo hijos, y ya esas reuniones siguen siendo más esporádicas, pero en las casas de mis amigos.--¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de la infancia?--Yo creo que tengo muchos, tengo muchos. Son cosas como cotidianas. Me acuerdo de esos días de mi madre embarazada que teníamos que pasar ahí ratos sentadas en la cama. Ella tejía precioso, y venían las madejas de estambre como trenzadas, y tenías que convertirlas en una bolita, y yo ponía las manos y ella iba enredando la madeja, y se veía muy linda. O cuando jugábamos con las muñecas también es un recuerdo muy lindo con mi hermana. Paseos al kilómetro 23. Digamos que era una vida sin mayores estridencias. Mi mamá tenía muchísimos hermanos, eran 16, y en las Navidades nos juntábamos en la casa del abuelo. Me acuerdo que un día reventaron la piñata y mi hermano y yo, ¡pas!, caímos encima de la piñata y de todos los dulces y las tías nos quitaron para compartirlos. Un vecino nos regaló un perrito lleno de pulgas y lo bañamos entre todos. Las tías, las hermanas de mi papá, nos invitaban a comer los domingos y ponían a Cri Cri sobre la rocola, y veíamos el disco y cantábamos las canciones. Era padre.--¿Cuál es su animal favorito?--Los perros. En mi casa tuvimos un perro corriente cuando éramos niños y sufrimos enorme cuando se nos murió. Luego alguien llevó una cruza de Pastor Alemán. Siempre tuvimos perros en casa. Mi mamá nunca los dejaba entrar a casa, y sigue sin dejarlos entrar. Sólo cuando yo llego (chiflido) los alboroto y entran a su casa. Cuando mi hijo iba a nacer, mi hermano le regaló a mi mamá un Golden y crecieron juntos. Mi hijo le lavaba los dientes, caminábamos por el bosque y él lo iba arropando. Se murió de leucemia. Mi hijo lloró como seis meses, y luego tuvimos otro Golden y murió hace un año, y también lloramos mucho, y ahora tenemos una cachorra guerrosa, pero al barrio llegó un Chihuahueño ahí perdido, y ahí vive por el barrio, lo cuidamos. No tengo ninguna raza preferida, pero sí los perros son buenos compañeros.--¿Cuál es su color favorito?--Me gusta el verde, me gusta el azul. Me gusta mucho el verde del campo, me gustan muchísimo las flores.--¿Y su flor favorita?--Ya te iba a decir las amapolas porque son muy bonitas pero… jajaja… tú ya no las conociste. Pero cuando yo era chiquita sí había amapolas en los campos, unas rojas preciosas. Los mirasoles morados que nacen en el otoño son preciosos también. A mí me gustan mucho las flores.--¿Cuál es su comida favorita?--Mi comida favorita, ¡toda! No tengo ningún platillo en especial ya que todos los podría comer toda mi vida. La verdad que no. Cuando éramos chiquitos mi mamá nos cuidaba la comida. Ya sabes: sopa de fideo, caldito de res, sopita de arroz, bistecito, burritos con verdura. Y cuando empezamos a salir… bueno pues yo empecé a salir muy chiquilla a las campañas. ¡Híjole!, pues había que comer tripa y había que comer de todo y, pues dices, bueno, bienvenida.--¿Tiene algún pasatiempo?--Camino todos los días. Procuro caminar. Ahora he empezado a aprender a nadar. Hace como 20 días que no voy, pero ya aprendí a nadar porque no sabía. Leo cuando puedo. Tengo como seis meses que no leo. El último libro que leí fue en vacaciones de Semana Santa.--¿Cuál es el sonido que más le gusta?--La lluvia.--¿Y el que más detesta?--El de los coches en exceso de tráfico. No necesariamente el claxon, pero sí cuando se convierte eso en un caos. Me estreso mucho.--¿Qué religión profesa?--Soy católica.--¿Y sí la profesa realmente?--Te diría que soy pecadora estándar, pero soy practicante. A lo mejor algunas reglas no me gustan, pero cuando perteneces a una institución te adaptas, ¿no? Hay cosas que no te gustan y las haces.EXCELENCIA EN SER FELIZ--¿Tiene alguna adicción?--Sí: al café. El café es una adicción que yo tengo.--¿Cuántas tasas se toma al día?--Pueden ser 14, pueden ser cinco. Pero cuando amanece, antes de irme a caminar, me tomo una rica taza de café ¡Hay! Huele delicioso.¿Cuál es el olor que más le gusta?--Pues muchos. Me gusta el olor de la lluvia, me gusta el olor del café, el olor de algún hombre. El olfato es importante.--¿Era fiestera?--En la universidad tenía un novio que tenía una peña y pues íbamos mucho a la peña, a la trova y todo ese tipo de música. A la bohemia.--¿Cuál fue su primer carro?--¡Huf! Una Brasilia chiquita. Yo me la compré. Yo empecé a trabajar a los 18 porque salí de mi casa y había que ayudar con los gastos. Entonces desde que tuve mi primer trabajo guardaba 30 centavos de cada peso. Yo no soy gente que se ocupa mucho de su ropa o de la ropa de marca. Yo le decía a mi hijo que nuestra boutique era Aurrerá. Pero sí creo que la certidumbre para la libertad es importante, pues siempre guardé, de lo que ganara, aunque ganara muy poquito guardaba, y me compré mi primer coche con el dinero de mi trabajo.--¿Cuál fue su primer trabajo?--Mi primer trabajo fue en una tabaquería de un hotel de cinco estrellas. A los 18 empecé a trabajar. Yo salí de mi casa para ir a la universidad. Cuando era chiquita en las vacaciones íbamos con una tía que tenía una tienda de estambres y teníamos que ordenarlos por colores. Sólo trabajábamos en las vacaciones. Mi primer trabajo formal fue ahí, en una tabaquería cuando me fui a estudiar a Guadalajara, en el hotel Camino Real. Luego fui a trabajar a una institución donde había niños abandonados, yo digo con discapacidad, hasta que nos corrieron. Luego trabajé en un kínder, luego en un Centro de Integración Juvenil tres años. Ahí hice mi servicio social y mi tesis. Luego volví a casa, volví aquí y trabajé en el Alberge Tutelar, en el hospital psiquiátrico, puse mi consultorio. Tuve mi consultorio desde que llegué, casi desde 81 hasta 88 que lo cerré porque me fui a México de diputada. Pero tenía mi consultorio, daba clases en la universidad. Luego que terminé de diputada en el CEN me pidieron que armara una Secretaría, que se llamó de Acción Ciudadana, que era trabajo con campesinos, con obreros, con indígenas. Luego me vine acá, acá tuve a mi bebé, y cuando cumplió seis meses me fui a buscar trabajo y me dieron en la Secretaría de Educación. Me dieron base. Renuncié muy pronto porque es terrible estar sentada y sin hacer nada. Trabajé en la Universidad La Salle. Fui la encargada del servicio social. Di clases de sociología y un módulo en una maestría. Luego me llamó Carlos Castillo a esa Secretaría que no le habían dado continuidad. Luego volví a casa, fui senadora. Luego estudié coaching, estudié una maestría en la Ibero.--¿Cómo se definiría Luisa María Calderón?--Soy una mujer intensa. Soy auténtica. Creo que tengo como un don dentro, que es de alegría, que eso me ha ayudado. En casa, cuando tuvimos problemas, yo saltaba a cantar y pues me defino como que me gusta mucho lo que hago, y lo hago ad hoc.--¿Cuántos hijos tiene?--Tengo un hijo. Fui mamá muy tardía. Casi a los 36 años tuve a Esteban y fue fantástico.--¿Por qué tan tarde?--¡Huf! Me ocupé de la grilla mucho tiempo porque… yo no sé por qué no tuve marido… algunos dicen que yo no me daba cuanta que alguien estaba enamorado de mi, o yo esperaba que me describieran absolutamente que querían ser mi marido. En fin. Tuve varios novios, y cuando cumplí 35 años hicimos una fiesta con una amiga para despedirnos de la maternidad porque ni ella ni yo teníamos marido ni hijos, y al cumpleaños del siguiente año estaba embarazada y mi amiga estaba por casarse… y pues ya.--¿Cómo es la relación con su hijo?--Es una relación muy llena de amor. Desde que era muy pequeñito yo le explicaba por qué tenían que ser las cosas. Si se tenía que tomar el jugo de naranja yo le decía que “tenía soldaditos que te van a ayudar contra la gripa y se llaman vitaminas, y porque tiene proteínas que te ayudan a pensar”, y mi mamá me decía: “no se le dice quieres, se le dice toma”. Siempre fui contrayendo diálogo con él, y creo que es un niño muy autónomo, y muy sensible, porque hablamos de todas las cosas, de las cosas nuevas que él va encontrando en su vida, las cosas difíciles que me van pasando a mí. A los cuatro meses se fue a su cuarto y tratamos de ser autónomos, pero compañeros.--¿Cuántos años tiene su hijo?--Ahora tiene 18.--¿Cómo lo ve dentro de 10 años más?--No lo sé. La otra vez mi madre fue a su graduación de prepa y le dijo: “m’ijito, no vi que te dieran ningún premio ni en aplicación ni en algún deporte”, y él le contestó: “pero abuela, pregúntame en qué tengo excelencia”, y le dijo que “en ser feliz”. Le gusta el deporte. Jugó americano. No es un niño de dieces, pero sabe resolver su escuela. De repente no sé si decidí no exigirle como a mí me exigieron, porque además la marca es muy alta, entonces yo más bien he respetado sus decisiones. Es un niño muy estándar, y muy afectuoso, y también muy alegre…