Desconfía viuda de Enrique Hernández de las autoridades municipales
YURÉCUARO, Mich., 17 de mayo de 2015.- Guadalupe Hernández, la ahora viuda del candidato a la Presidencia Municipal de Yurécuaro, Enrique Hernández Salcedo, aseguró que no confían en las autoridades del pueblo ya que solo entran a robar y no resguardan a la población.
Indicó que desde hace tiempo ella le insistía a su esposo para que se fueran de Yurécuaro a causa de la inseguridad, pero él nunca quiso porque prefería luchar por sus ideales y por rescatar a sus correligionarios de la violencia en que había recaído el municipio.
"Yo le decía vámonos del pueblo y él me decía 'no, no puedo dejar a mi gente sola, mi gente me necesita, es gente humilde, que no tiene protección y le tengo que enseñar cómo defenderse".
Señaló que en días pasados había notado nervioso a su esposo, incluso le pidió que lo llevara a acostar, pues se sentía mal físicamente producto de las secuelas que le quedaron de una detención pasada en la que lo torturaron.
"La vez que lo llevaron detenido, de la tortura le quedaron secuelas; perdió su oído, mucho mareo, del equilibrio porque lo torturaron con la bolsa, lo golpearon, prácticamente lo mataron y lo revivieron", acusó.
Al narrar la tragedia, aseguró que ellos atravesaron la calle, ya que el resto de unidades había avanzado, y ellos se colocaron a los costados por fuera de una camioneta en movimiento, ella del lado del copiloto y él del lado del chofer; en ese momento desde una camioneta, sin bajar los vidrios, comienzan a disparar.
"El primer 'trueno' se lo dan en su cabeza y por la espalda lo mataron, cae al piso y había niños en la camioneta, los niños se agacharon y quedó uno colgando, ya nomás lo que hice yo fue jalarlo al piso, y ya cuando ví que él cayó dije 'ya cayó muerto' porque no le dejaban de disparar".
Mencionó que fueron varios los disparos y que incluso los menores tenían esquirlas en su cuerpo: "Hay dos heridos graves, una señora, su hijo de la señora le destrozaron una pierna, la señora cinco balazos en su abdomen... tiraban a lo loco, otro muchacho en su brazo, fue muy feo".
Pese a la situación de violencia, ella recordó que al pedir su esposo protección a la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional), le dijeron que ellos son apartidistas, y que en el momento en que se postuló como candidato ya no podrían brindarle seguridad, y ellos optaron por seguir así, pues en la seguridad pública del pueblo no pueden confiar y en los estatales menos, ya que fueron ellos los que en su momento lo detuvieron y torturaron.