Libre expresión.../Carlos Monge
Dificultad ciudadana…
“Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener”. Marco Tulio Cicerón (106 A.C. – 43 A.C.). Escritor, orador y político romano.
Menuda dificultad deben tener los ciudadanos sin partido, los indecisos, aquellos que no defienden lo indefendible y no aprecian un negocio posible con alguno de los candidatos y/o partidos que podrían llegar al poder, para definir a quién entregarle su voto el próximo 7 de junio.
A continuación señalo tres circunstancias que indudablemente complican la decisión de los ciudadanos.
1.- La llamada “guerra sucia”.
Más allá de las propuestas y los cómos, lo que se ha logrado posicionar con mayor facilidad es el ataque, golpes bajos, trapitos al sol o “guerra sucia”, que han surgido especialmente entre los tres candidatos de los llamados partidos grandes.
Como usted recordará, estimado lector, desde la entrega de esta columna el pasado 18 de marzo le anticipé que segura y lamentablemente la contienda electoral en Michoacán se llenaría, a mediados de mayo, de fotos, videos y acusaciones que saldrían a la luz pública, y así ha sucedido, incluso se adelantaron; ahora sólo resta confirmar que se conviertan en el fiel de la balanza el próximo 7 de junio.
De igual manera le comenté en aquella ocasión, que las traiciones y cambios de “chaleco” abundarían, situación que también se ha presentado. Los argumentos pueden ser muchos, pero a ojos del electorado el mensaje que queda, es que las traiciones están preponderantemente vinculadas a intereses personales.
2.- Lo mismo de otras contiendas.
En esencia lo que va de campañas proselitistas son extraordinariamente similares a las pasadas, es decir, prácticamente el mismo cúmulo de promesas con las que transformarían a Michoacán en una entidad segura, con más empleos, más apoyo a campesinos, jóvenes, mujeres y una larguísimo etcétera.
La búsqueda del voto no ha variado. Reuniones masivas con entrega de souvenirs, discursos que endulzan los oídos de los presentes, fotos con niños y adultos mayores y uno que otro chiste para por lo menos mantener en el mitin a unos asistentes preponderantemente distraídos, inciertos, pero sobre todo, incrédulos.
Pareciera que los ciudadanos de a de veras, los que no militan en un partido ni defienden lo indefendible, deben preguntarse constantemente ¿a quién creerle? ¿Y en todo caso, por qué creerles ahora, a cualquiera de los 6, si antes otros les dijeron lo mismo y no les cumplieron?
Menuda decisión tendrán que tomar los ciudadanos, especialmente cuando los competidores han sido parte del poder y la oposición que han gobernado el país y/o el estado en la última década.
3.- El negocio perfecto.
Los más de 3 millones de posibles votantes, pero en especial los ciudadanos sin partido, conocen la historia reciente, saben que las crisis que padece Michoacán son responsabilidad de prácticamente todos los colores, aunque en diferente medida, pero todos han sido parte.
Estos ciudadanos están enterado que la política se mantiene como un negocio redondo, donde la transparencia y la rendición de cuentas no existen. Están conscientes que la inversión que hacen los candidatos proviene de los propios bolsillos de los ciudadanos que pagamos impuestos.
Las anécdotas de gobiernos recientes que se escuchan en voz baja, advierten que pese a las dificultades que enfrenta el estado, para el que gane será un excelente negocio. No solamente cobrará más de 100 mil pesos mensuales en la nómina, eso en todo caso es lo de menos; los malpensados o presuntos conocedores advierten que pese a la crisis financiera, de menos se dispondrán de 10 mil millones de pesos anuales para inversiones y compra de insumos, así que el puro concebido diezmo, tendría que dejarles utilidades importantes a repartirse entre algunos cuantos.
En fin, la recta final ha llegado. Al ciudadano de a pie no le queda más que seguir alerta de las propuestas, promesas, golpes bajos, trapitos al sol y “guerra sucia” que entre candidatos arreciarán los próximos días en la búsqueda del Solio de Ocampo, pero en especial, ojalá se tomen el tiempo de escucharlos en vivo, acudir a algunos de sus mítines, con la esperanza de que viéndolos y escuchándolos, puedan percibir algo que les indique cuál es el bueno o ya de plano… el menos malo.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.