Perfiles/Arnulfo Mora
EL EFECTO MANZANARES. El daño está hecho. Si bien Alfredo García Manzanares-y no Salvador, como erróneamente lo cite en la colaboración anterior- reconoció su derrota ante el maestro Armando Carrillo y este fue ratificado candidato del PRI a la presidencia municipal, el boquete será difícil de tapar. Mucho tendrá que hacer el partido, el candidato, los candidatos, y los grupos que ya iban sumados buscando el voto con ansias de ganar. Manzanares fue la pieza que usaron otros para el desquite, para la venganza por no verse en la planilla priísta. Y estos ahí están, ahí se quedan con el berrinche. Son estos, y no el inconforme precandidato, a los que deben sumar en una operación de emergencia para evitar la desbandada. David Zamudio, Ignacio Águila, Eloy Sánchez, Luís Manuel Delgadillo y Román Tafolla, son los más vistos que movieron y llevaron al catedrático a buscar reventar la campaña del tricolor. Son ellos y otros más los que deben reconocer al candidato y sumarse a la campaña. Y no por los muchos seguidores que tengan, porque no son tantos, sino por la campaña mediática que mediante absurdos engaños confundieron a buena parte de los delegados que emitieron el voto la noche del jueves en la obligada convención del tricolor. Son a estos a los que debieron convencer que la convención debía ser de mero trámite y no una coyuntura para partir en muchas partes al partido. De poco servirá la aceptación de la derrota declarada por Alfredo García. Su voz que se queda en el desierto porque no era el líder, porque su reclamo no era el proyecto de quienes lo apoyaron.
TARDIA INTERVENCION. Muy tarde le metió mano al asunto la dirigencia estatal del tricolor. Es esta la principal responsable de lo que le pasa al partido y a sus candidatos. Pero el daño está hecho y ahora un milagro tendría que ocurrir para que remonte el priísmo. La convención pudo haber sido el resorte para relanzar al candidato y su planilla si por lo menos el 80 por ciento de los votos ratificaban al maestro Carrillo Barragán. El resultado del encuentro priísta, 185 contra 145 de los votos, se convirtió en la cama, pero sin resortes. Ahora, como en las carreras de autos, se deben cambios, pero sin que se note la parada. Carrillo y su equipo deben hacer inmediatos cambios en su equipo de campaña y en la estrategia de penetración. La frialdad de los actuales no ayudó, fueron solo espectadores. Ahora, más que nunca, los mineros se convierten en la balanza para el tricolor.
RIDICULO. Solo faltó que el ex priísta Benjamín Nava entrara al salón de la convención y tomara las riendas del evento. Fue parte desde afuera y se movió mucho más que los propios tricolores. Solo confirmó lo que ya era un rumor: Se dice que su paso al PRD no fue fortuito. Nava en el sol azteca, y Manzanares en el PRI, tenían la misión de hacer tronar la campaña de Armando Carrillo. Juagada casi perfecta y recuerdan a quien sabe mucho de esto y que estuvo atrás de manzanares, aunque a la distancia. Pero es válido en la política. ¿Le alcanzará al PRI el escaso tiempo para recomponerse? Ellos creen que sí.
LA VISITA DE SAMBRANO. No entendí a que vinieron al puerto el ex dirigente nacional del PRD, Jesús Sambrano y Carlos Torres Piña. En público se dijo nada. Salvo, claro, que Silvano va arriba en las encuestas y que su triunfo es irreversible a estas alturas. Sambrano escabulló respuestas directas a preguntas directas de la prensa. En lo particular quise saber el porqué del Código de Ética que impuso el CEN y que resultó violatorio de los derechos constitucionales y partidistas de varios militantes a los que tuvieron que reponerle las candidaturas, como el caso concreto de Nalleli Pedraza. No hubo respuesta y en cambio se ahondó más la brecha: “Para evitar ocuparan candidaturas personas bajo sospecha”. ¿Cuáles y de que las sospechas sobre Nalleli Pedraza? Y ahora. ¿Quién se hace responsable de las sospechas que se fraguaron en el sospechosismo? Y aún queda pendiente el reclamo de Antonio Oseguera, hermano del ex alcalde preso, y por si fuera poco, también sigue su curso el reclamo interpuesto por la ex regidora Sonia Ramírez, lo que no descarta que Rosa Angélica Rico sea reemplazada en la candidatura a la diputación local. O sea pues que el PRD y el PRI, siguen trenzados en lo interior, y todo, gracias a las cúpulas de sus respectivos partidos.
SILVIA ESTRADA. Se le vio más relajada, más abierta a los suyos y más arropada por los equipos que aunque la siguen rebasando, en público la dejan moverse a su ritmo. Por su parte, el joven Rogelio Ortega junior y su equipo se convierte en pilar de los abanderados perredistas lo que se entiende está sembrando desde adentro para formar parte de la administración que viene. Lo que a la vista se aprecia es que la crisis momentánea del tricolor, parece favorecer al sol azteca, pero aguas, el problema de fondo no es que el tricolor vaya a menos o deje de crecer. El problema es que crezcan en simpatías los otros candidatos. Los de Morena van subiendo, Martín Torres Causor por igual, Javier Estrada también, y aunque mucho menos, Nueva Alianza y el PT, están haciendo lo suyo. Si a esto le sumamos el desencanto de los ciudadanos, las cifras se van cerrando y las diferencias por igual. HASTA LA VISTA