Demanda PRD periodo extra sólo con temas consensuados: Martín García
MORELIA, Mich., 14 de julio de 2011.- Ante el interés que después de las pasadas elecciones locales han mostrado los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) por convocar a un periodo extraordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) ya ha fijado su postura, advirtió el diputado federal del sol azteca, Martín García Avilés. En ese sentido, el representante popular michoacano manifestó que el tricolor y el blanquiazul buscan el mencionado periodo extraordinario para satisfacer intereses personales y de grupo, el perredismo en las cámaras de Diputados y de Senadores se ha pronunciado por el sí, a sesionar en las próximas semanas, pero con la condición de que se aborden temas plenamente consensuados. García Avilés señaló que para los senadores y diputados del PRD en el Congreso de la Unión no tiene caso alguno convocar a un periodo extraordinario de sesiones si sólo se va a discutir y a pelear, “porque entonces estaríamos hablando más bien de un round extraordinario y sólo nos exhibiríamos, y lo peor, exhibiríamos al Poder Legislativo federal como una institución incapaz de lograr acuerdos. El diputado federal perredista se manifestó en contra de un periodo extraordinario en el cual no se presenten dictámenes plenamente consensuados y estudiados a fondo en las comisiones de las cámaras de Diputados y de Senadores, puesto que de ser así “el único acuerdo sería que no hay acuerdos, como ya ha pasado antes”. Para García Avilés hay temas que son susceptibles de ser abordados en el Congreso de la Unión, como el nombramiento de los tres consejeros faltantes en el Instituto Federal Electoral (IFE) o la reforma laboral, pero advirtió que en ambos temas existen vicios de origen que se deben erradicar. Al respecto, aseguró que en los pasillos del Poder Legislativo federal se comenta con insistencia el hecho de que el PRI pretende para sí dos de los tres consejeros electorales, a cambio de aprobar la reforma laboral para el PAN, lo cual es una práctica reprobable y totalmente ajena al trabajo legislativo.