Desafío para implementar el Sistema Nacional Anticorrupción en Michoacán
Sin duda, las reformas en materia de combate a la corrupción, aprobadas por el Senado de la República de la LXII Legislatura, obtendrán su aprobación en los congresos de los estados, y en Michoacán la aprobación será por inercia; porque, para cumplir con lo propuesto, tal como, la coordinación entre las autoridades de todos los órdenes de gobierno competentes en la prevención, detección y sanción de responsabilidades administrativas y hechos de corrupción, así como en la fiscalización y control de recursos públicos. Hadado por supuesto, que los órganos de control y fiscalización tienen la capacidad técnica y objetiva para medir y evaluar el desempeño del servidor público en el marco de los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia. Y es el desafío en Michoacán, tanto la Auditoría Superior de Michoacán como la Coordinación de Contraloría Estatal carecen de la capacidad para prevenir, detectar y sancionar responsabilidades y hechos de corrupción, mucho menos que exista certeza o garantía que su práctica sea imparcial y eficiente. Por lo que sí, Juan Manuel Portal, Auditor Superior de la Federación, confío que si las leyes secundarias le dotan de suficientes atribuciones a la ASF, el sistema anticorrupción funcionará en dos años. En Michoacán mientras se sostenga “Michoacán no está en quiebra, sólo hay déficit. No es posible que el estado quiebre, toda vez que no se trata de una empresa capaz de generar utilidades, por lo que simplemente aludió a que se trata de un asunto de términos técnicos para expresar de una u otra forma que hay números rojos" (José Luis López Salgado, Auditor Superior de Michoacán, 24 de abril 2015), y se encuentre atrofiada y desmantelada la Contraloría del Estado, la aprobación legislativa del Sistema Nacional Anticorrupción será simplemente un trámite, porque ni en veinte años podrá funcionar.
Quebranto se deriva de la acción de quebrantar, es un decaimiento, y referido a las finanzas, constituye un daño o pérdida debido a deficiencias administrativas, malos manejos o situaciones económicas coyunturales. Pero además, en las entidades públicas ocurre la transición de la responsabilidad en la gestión, sea por conclusión del mandato legal o por eventualidades diversas. Por ello, el Auditor Superior de Michoacán, afirmó “No es momento de buscar culpables sino buscar la forma de tapar el boquete financiero en que se encuentra el estado (…) Establecer en estos momentos un criterio de culpabilidad es muy difícil, porque habría que conocer hasta dónde fue la responsabilidad de los gobiernos anteriores”. Y es el problema, la Auditoría Superior de Michoacán y la Contraloría Estatal han sido incapaces de determinar responsabilidades entre una administración que entrega y otra que recibe. Por esto la danza de números por la crisis económica, los dimes y diretes y las acusaciones superfluas.
José Luis López Salgado, aseveró que el déficit financiero del estado “deriva en parte de la irresponsabilidad e incapacidad de funcionarios”. Pero la crisis económica en Michoacán no se generó en forma espontánea; administración tras administración, año tras año, los informes de la Auditoría Superior de la Federación dieron cuenta de recursos desviados o no comprobados, se instruyeron los seguimientos, pero ni se previno ni sancionó. Luego, ¿Se podrá argumentar que la Auditoría Superior de Michoacán ha sido responsable y capaz?
Uno de los aspectos más relevantes del Sistema Nacional Anticorrupción consiste en emitir recomendaciones para el fortalecimiento de las instituciones. Pero, cómo se fortalecerán las administraciones municipales y estatales si el modelo de fiscalización actual se encuentra agotado, si el personal carece del perfil, y si finalmente prevalecen en la Auditoría Superior de Michoacán y Coordinación de Contraloría los intereses políticos sobre la rendición de cuentas y transparencia.
En Michoacán, el quebranto financiero sólo se explica por el quebranto de los órganos de control y fiscalización. Por lo que resulta ilusorio que la aprobación de un sistema anticorrupción venga a resolver los graves problemas que se tienen en corrupción e impunidad. Por lo que, un nuevo comienzo tendrá que partir de un nuevo comienzo de la fiscalización, para ello, la Auditoría Superior de Michoacán y la Coordinación de Contraloría deben ser verdaderas.
Mario Alberto Gómez Maldonado
Abril 30, 2015.