Libre expresión.../Carlos Monge
¿Coincidencia?
“Las leyes son semejantes a las telas de araña, detienen a lo débil y ligero y son deshechas por el fuerte y poderoso”. Solón de Atenas (640 A.C. – 558 A.C.). Legislador griego.
Suman muchos años en que la administración de justicia en nuestro país acumula cualquier cantidad de dudas, porque el ciudadano de a pie tiene claro que el fiel de la balanza suele ser el dinero, los parentescos, las complicidades, el poder y por supuesto, el uso político.
Ejemplos sobran para evidenciar que a la hora de aplicar la ley, no se mide a quienes la infringen, con la misma vara.
Coincidencia o no, pero la libertad bajo caución que logró Rodrigo Vallejo Mora con el pago de poco más de 7 mil pesos, tras 8 meses preso por presunto encubrimiento del líder de los Caballeros Templarios, no termina de sorprender a propios y extraños.
Desde que se presumió que el hijo del ex gobernador Fausto Vallejo Figueroa podría defender su causa en libertad, tras lograr un amparo ante el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal con sede en la Ciudad de México, por considerar que fueron violentadas sus garantías constitucionales, los malpensados tuvieron nuevos elementos para dudar de eso que llaman justicia.
Coincidencia o no, pero Rodrigo Vallejo logra su libertad justo tras las declaraciones reivindicativas de su papá, de que siempre sí votaría por el candidato priista a gobernador de Michoacán, Ascención Orihuela Bárcenas. Fausto Vallejo se había manifestado renuente a participar con el abanderado tricolor al Solio de Ocampo, incluso en diversas entrevistas habló favorablemente de Silvano Aureoles Conejo y Luisa María Calderón Hinojosa, pero de Chon Orihuela, incluso optó por evitar mencionarlo.
Con el paso de los días y tras presuntas reuniones con liderazgos nacionales tricolores, Vallejo Figueroa reculó en su discurso, con moderación pudo mencionar el nombre de Orihuela Bárcenas y reconocer que votaría por él.
Coincidencia o no, pero su hijo Rodrigo a la par, logró el amparo que le permitirá continuar su juicio, pero en libertad.
Si bien es cierto que los argumentos del Tribunal Colegiado y el abogado defensor, Everardo Moreno, pueden tener sustento y que el amparo se pudo otorgar con total apego a derecho, no me dejará mentir, estimado lector, que el cerebro opta preponderantemente por la opción de que una vez más la justicia se decidió en función de un cercano vínculo a lo político electorero.
Al respecto, lo candidatos a gobernador de Michoacán optaron por reaccionar con mesura, Chon Orihuela dijo que ni le beneficia ni le perjudica, porque pese a ser hijo del ex gobernador Vallejo Figueroa, Rodrigo no es militante tricolor. Silvano Aureoles optó por señalar que es un asunto de jueces y tribunales a quienes respeta. Mientras que Luisa María Calderón señaló que las leyes tienen sus lagunas y pese a que logró el amparo, no quiere decir que esté exonerado, sigue un proceso en su contra y es un asunto de la justicia.
La que rompió dicha mesura fue María de la Luz Núñez Ramos, candidata de MORENA, quien sobre el caso Rodrigo Vallejo consideró que “antes la gente del PRI era inteligente y era discreta, y ahora son tontos y burdos”, por la “forma de hacer las cosas tan descaradas, tan cínicas como las hacen”.
Coincidencia o no, lo cierto es que ante las traiciones que se aprecian en todos los partidos políticos, las disputas cupulares, la apatía de la población en el arranque de las campañas proselitistas y la ausencia de cómos para resolver las problemáticas que padece Michoacán, entre otras cosas, contar con la infraestructura que tenga Fausto Vallejo, principalmente en Morelia, indudablemente es de interés del PRI y seguramente de otros institutos políticos.
Por ello es que, aún siendo un acto de justicia pura, la libertad de Rodrigo Vallejo Mora seguramente prevalecerá como una decisión vinculada a intereses político electorales.
Mientras tanto, la Procuraduría General de la República, ya apeló la libertad bajo caución del hijo del ex gobernador michoacano.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.