El semáforo de los indicadores/Luz Elena Vargas Beltrán del Río
Regresemos al periodo del 2013 - 2014 y tomémosle la temperatura al país. El objetivo de este artículo será presentar un breve análisis de las expectativas de nuestro gobierno contra los indicadores que se han presentado al cierre del año, razón por la cual describiremos el 2014.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estimó para el 2014 un crecimiento del 6% y este fue de 2.1%. De igual manera se estimó una inflación de 3% y se cerró el año con una inflación de 4.02%.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) estimaban la creación de un millón doscientos mil nuevos empleos formales de los cuales tan sólo se cuenta con el dato de 251,503 empleos creados.
La Secretaría de Economía (SE) estimó una inversión de 24% del PIB y esta fue de alrededor de 21.4%. Mientras que se esperaba un crecimiento de la productividad de 4.8% y esta sólo fue de 0.9%. Se esperaba una mejora del 20% en la posición del Doing Business y tan sólo se paso del lugar 43 al 39 de 189 lugares. Otra pequeña meta que se establecieron fue el participar en las importaciones de los Estados Unidos en por lo menos 13.4% y tan sólo logró un participación de 12.6%. Hagamos una pausa y observemos que todas las expectativas de crecimiento señaladas por el gobierno federal se encuentran entre la luz amarilla y la roja debido a que no se han logrado alcanzar.
Se esperaba que al menos el 36% de los insumos de producción manufacturera fueran nacionales y se obtuvo una menor cobertura con respecto al 2013 (28.1%) al ser de 27.4%. Una meta social fue reducir a la mitad el porcentaje de las personas que no pueden comprar una canasta básica con su salario, es decir, reducirá a un 20.5% y esta meta fue a la inversa se presentó un crecimiento en la proporción de personas que no pueden comprar una canasta básica y paso de 41.4% en 2013 a 42.9% para 2014.
Se estimaba disminuir en un 5% el porcentaje de expertos que considerarán la seguridad como el principal obstáculo al crecimiento y este se incremento un 9% y paso de ser un 14% a un 23%. Finalmente, se esperaba que el crecimiento de la deuda pública fuera menor al crecimiento del PIB (6%) y esta creció casi el doble al pasa de 9.3% a 15% al cierre de 2014.
Si analizamos nuestro semáforo observamos que en su mayoría las luces fueron rojas debido a que se alejaron totalmente de la estimación y nos mantiene en un crecimiento mediocre. Esperemos qua para el 2015 se presenten más luces verdes que nos permitan avanzar hacia un crecimiento sostenible.