Libre expresión…
¿Quién ganará?
“Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería”. Otto Von Bismark (1815 – 1898). Político alemán.
No sé quién vaya a ganar el próximo 7 de junio, lo que me parece más viable saber en razón de la historia gubernamental del estado, es que es más seguro que vuelva a perder Michoacán entero.
En la antesala del inicio de las campañas proselitistas en la búsqueda del Solio de Ocampo, se ha generalizado en prácticamente todos los ámbitos la clásica pregunta respecto a ¿quién ganará?
Las respuestas que he escuchado de presuntos conocedores, pero también del clásico ciudadano que se manifiesta ignorante del marketing político, son contradictorias. Lo que podría llevarme a concluir que en este momento, cuando el 7 de junio todavía parece lejano, resulta extraordinariamente prematuro hablar de un ganador.
Existen cualquier cantidad de aristas para el análisis y seguramente todas válidas, por lo que a ojos de la mayoría de los mortales, la elección se definirá después de la mitad de mayo.
Para entonces, las autoridades, los grupos fácticos y los mismos partidos políticos, pondrán a escrutinio público todas sus armas. Los gobiernos en todos sus ámbitos, ya habrán decidido a quién, cómo y hasta dónde apoyar; las presuntas fotos y videos de candidatos en campaña con personajes del crimen organizado, si las hay y quien las tenga las quiere usar, ya se habrán dado a conocer.
Otro factor que podría inclinar la balanza, es el cúmulo de traiciones que habrá al interior de los partidos y entre políticos. En este momento los que presumen liderazgos ya deshojan la margarita para ver a quién apoyan… Por ello no resultará raro ver a panistas apoyando a Chon, priistas a Silvano e incluso, perredistas a Luisa María.
Y es que las cúpulas han evidenciado que no les importa la ideología, tampoco la base partidista, mucho menos los ciudadanos en general; lo realmente importante es ganar, tener el poder... Seguramente por ello cada uno de los candidatos que usted verá en las boletas para gobernador el próximo 7 de junio, se lograron gracias a pactos, ajustes de cuentas, conveniencias y dedazos; ese simple ejemplo obliga a pensar que la preocupación está únicamente en ganar… Ojalá me equivoque y en algún momento, por lo menos, hayan pensado en qué van a hacer al llegar a despachar a Palacio de Gobierno.
Ante semejante escenario, podría asegurar que la mayoría de michoacanos están indecisos respecto a quién dar su voto, porque lo que logra mayor certeza en este momento, es que independientemente del color que gane, seguramente la mayoría de michoacanos volverán a perder.
Espero estar totalmente equivocado, pero los partidos que pueden ganar, son los mismos que ya fallaron; rojos, amarillos y azules tienen enormes deudas con el estado. Además, en los equipos de los candidatos a gobernador figuran nuevamente personajes que ya fueron parte de gobiernos y legislaturas anteriores, es decir, los mismos que tienen a Michoacán con una deuda superior a los 25 mil millones de pesos, sin transparencia, sin rendición de cuentas, sin sancionados.
Si hay algún ejemplo claro de que la transición democrática en el poder ha quedado a deber, ese es justamente Michoacán. Así que ante semejante historia estatal, resulta extraordinariamente difícil imaginar que invariablemente de quien gane en las urnas, vaya a ganar Michoacán.
Reitero, espero estar totalmente equivocado y sorprenderme con campañas de altura donde se establezcan propuestas concretas y medibles, cero exageraciones, sin promesas vanas, sin compra de votos con el tradicional uso de los recursos públicos.
Espero que esta vez todos los candidatos a gobernador se decidan a hacer las cosas mejor. Como ya antes había señalado, sería una buena señal que el día que arranquen campaña proselitista, presenten a quienes formarán parte de su gabinete, por lo menos los de primer nivel.
Con ello, dejarían claro que ya no quieren usar los puestos para “negociar” sobre la marcha y los ciudadanos tendrían un poco más de certidumbre para decidir a quién entregarle su voto.
Reitero, por lo pronto no se aprecia un ganador… Pero si la política michoacana se mantiene pensando únicamente en razón de la “nata” partidista, lo más seguro es que sin importar el grupo y/o partido ganador, habrá perdido todo Michoacán.
Así que la responsabilidad mínima que tenemos los ciudadanos es estar alertas, observar y estudiar a fondo a los candidatos y si de plano no encontramos a uno que nos convenza, entonces debemos acudir a las urnas y anular el voto para dejar claro que hay una molestia, enojo y/o hartazgo, ante los ínfimos resultados de toda esa clase de políticos, quienes independientemente del color ya han sido parte de gobiernos y legislaturas.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.