Ventana/José Cárdenas
Aristegui en conflicto… si se queda
Los viejos practicantes de nuestro venerable oficio –el segundo más antiguo del mundo– solían advertir que el periodista nunca debía ser protagonista de la noticia. La notoriedad de un profesional de la comunicación deber–iedra. Reporteros, conductores yía darse por su trabajo y no por su celebridad social… o la exhibición pública de su vida privada.
Los sabios tenían razón, pero los tiempos han diluido aquella máxima que parecía escrita en piedra.
Reporteros, conductores y entrevistadores son cada vez más figuras públicas, ya sea por la naturaleza del medio, por su influencia en la opinión pública, por su presencia en redes sociales, por su activismo político o incluso hasta por sus errores. Algunos informadores son líderes de opinión, sí, pero también notables. Por eso, el nuevo desencuentro de Carmen Aristegui con la Familia Vargas, propietaria de MVS Radio, desata una tormenta de pasiones.
La tensión de la última semana ha provocado la ira de miles de seguidores de Aristegui quienes ven en el proceder de la empresa MVS un claro ataque a la libertad de expresión de la periodista y su equipo de colaboradores. Hay quien conjetura que el despido de los reporterosDaniel Lizárraga e Irving Huerta es represalia por haber destapado escándalos tóxicos para el gobierno.
En términos laborales,el pleito detona por un conflicto entre un patrón y un empleado. MVSconsidera que Aristegui y su equipo violaron la confianza de la empresa, la cual se ha visto forzada a actuar en consecuencia.
Ahora,MVS difunde loslineamientos de un código de ética –sin precedentes– que deberá ser acatado a partir de este lunes por sus conductores, incluida Carmen Aristegui… si se queda.
Según Gabriel Sosa Plata, Defensor de la Audiencia de Noticias MVS, las nuevas reglasmodifican las condiciones del contrato con Carmen; no son producto de una acción consensuada; no refieren absolutamente nada de prerrogativas, salvo elpago por sus servicios. En ninguna línea se menciona el derecho de la periodistaa libertad de expresión. Además, el nuevo código de ética se entromete en la vida privada de sus conductores al obligarlosa informar sobre su pertenencia a asociaciones, grupos, organismos gremiales, políticos o de la sociedad civil…
Cierto,MVS tiene derecho de establecer las reglas de su relación con sus empleados, siempre y cuando dichas reglas no violen la ley, ni los derechos fundamentales de los contratados. La periodista Carmen Aristegui tiene un contrato firmado en el cual se establece que desarrollará su tarea en un pleno ejercicio de libertad de expresión; ese modelo de contrato no lo tienen otros periodistas de MVScomoLuisCárdenas, EzraShabotoAlejandro Cacho.
Así pues, de hoy en adelante, MVS tomará decisiones editoriales que habían estado bajo la dirección exclusiva de Carmen Aristegui, quien queda obligada a ceñirse a las nuevas condiciones impuestas por la empresa… lo cual equivale a perder la libertad absoluta de trabajo que siempre ha presumido ante sus radioescuchas.
EL MONJE LOCO: Si MVS cedía en el pelito, habría entregado el control de su empresa a una empleada.. ¿y si no cedía, como ocurrió, la empresa será señalada por acallar una voz independiente?Ojalá el pleito derive en un acuerdo de las partes en conflicto para privilegiar los derechos de la audiencia, el periodismo de calidad y la libertad de expresión… y no en otro litigio escabroso.