Los medios hoy/Camila Cienfuegos
Privatizar el agua
El tema de moda que está en la agenda y va a generar ámpula y muchas vestiduras rasgadas (y muchos examigos) es el que se refiere a la propuesta para la privatización del servicio de agua potable.
¿Cobrar por el agua? Técnicamente ya se cobra, lo que el Congreso del país pretende es que este servicio pueda quedar en manos de particulares, cosa que se apetece interesante, pues para algunos es la solución si se quiere mejorar el servicio, y para otros, es la entrega descarada de la soberanía a las empresas privadas.
¿Qué pasaría si se privatiza el servicio? Según su servidora, realmente no pasaría mucho ¿o qué? ¿Acaso por el hecho de estar en manos del Estado no nos cortan el agua por falta de pago? ¿O pensar que por ser el agua un derecho humano no debemos pagar por su distribución? Digo…yo sé que no se paga por el aire porque se respira libremente al encontrarse en todos lados; el agua en cambio no solo debe llevarse desde el acuífero hasta nuestros hogares, también requiere potabilizarse y luego desecharse, y eso, mis aun queridos amigos, cuesta.
Hay muchos mitos y realidades en torno al agua potable. Una verdad es que pagamos menos de lo que realmente cuesta distribuirla a los hogares, o sea que está subsidiada; otra verdad es que el agua es limpia, aunque no así la red de tuberías, tinacos y aljibes.
En México los costos son variados, que van de lo caro, como en Querétaro, donde el metro cúbico cuesta 20.2 pesos; Aguascalientes 19.16 pesos y Morelia 18.26; mientras que de lo más barato se encuentra en Mérida con 3.90, o Villahermosa con 1.02 pesos (precios del 2014. El Universal, 23 de abril). Sin embargo, estos datos son engañosos, pues la tarifa corresponde a un área residencial y no popular (en el caso de Morelia). De la página del OOAPAS, se informa que el costo más elevado por el tipo de zona residencial en la ciudad de Morelia es de 23.97 pesos por metro cúbico, considerando la generosa cantidad de hasta 30 metros cúbicos (en mi hogar gastamos 20). Algo interesante, es que el grosor de la población moreliana tiene una tarifa (de servicio medido) de 8.92 pesos el metro cúbico, mientras que el rango más bajo es de 4.51 pesos el metro cúbico. Esto significa que el agua que se nos lleva a la casa es relativamente barata en promedio.
AQUÍ ES DONDE VOY A PERDER A MUCHOS AMIGOS:
En términos reales, el pago de un recibo de agua por un bimestre, equivale a comprar un cartón de chelas o una botella de tequila Cuervo Tradicional ¿o no? Ahora que si cualquiera de estas cosas se compra en un antro, la tarifa entonces sería como de zona residencial, pues la botella sale arriba de 700 pesos.
¿Por qué no se podría abaratar el agua en una ciudad como Morelia? La respuesta es harto simple: Porque tenemos mucha burocracia que trabaja en la misma y, porque tenemos mucha deuda pública. Bombear el agua requiere electricidad y este binomio va junto con pegado, son inseparables; o sea, son hermanas siamesas, y ustedes, mis (¿aún?) queridos amigos, saben que la electricidad no es barata, especialmente cuando se gasta de manera industrial.
Si lo quieren ver desde otra óptica, comprar 10 botellas de un litro de agua, equivale a pagar, promedio, dos meses de agua en el hogar, cuando esta podría hervirse y tener las mismas (o mejores propiedades de pureza) que las de la botella.
¿Otra óptica? Pagar un recibo de agua con precio promedio equivale a ponerle medio tanque de gasolina a un automóvil compacto ¿les parece bien unos 250 pesos? Ok, dejémoslo en 200 pesos ¿para dos o tres días de uso? ¿Más importante en auto que el agua?
¿Y LOS ORINES Y LA CACA?
Un funcionario del OOAPAS decía que el costo del agua no solo es por el líquido que llega a la casa, sino por el agua que también se va vía alcantarillado (sí esa que se revuelve con detergente, mugre, orines y popó); lo cual le daba respuesta a la interrogante de la gente que sin estar conectados a la red de agua potable (pues se surtían con pipas) se preguntaban del por qué el organismo les cobraba. Bueno, pus “ahistá” la respuesta. La otra opción sería cavar un hoyo medio profundo, como le hacen en mi pueblo y… echar lo que uno desecha.
AHORA SÍ, SIN AMIGOS (¡gulp!)
Si me preguntan, no me gustaría tener que decirles que estoy a favor, me parece que privatizar el servicio de agua potable es una tendencia general, casi global. Tampoco se trata de venir a dar clases de ética para el uso racional del agua pero… parece que los humanos no hemos aprendido a darle la importancia que requiere.
OTRA VEZ ERNESTO NÚÑEZ
El polémico diputado priísta (y prestado al PVEM) Ernesto Núñez, vuelve a ser polémica porque un “amigo” de parranda (de esos que solo son amigos en el antro) le ha pillado con video en amena borrachera mentando la madre al PRI (y por fuerza de gravedad, también al PAN).
Hace años que Ernesto brincó del antro a la política pasando por alto dos aspectos: el talento y la experiencia. No necesitó de estos dos elementos que de manera mínima se requieren para incursionar en la política. La razón que mejor detalla y explica su ingreso directo es por la sombra que cómodamente le cobija: su padre Elio y el exgobernador Fausto, quien incluso hizo de su joven e inexperta consorte una flamante notaria pública.
Ser un mercenario de la política tiene sus dividendos y hasta con impune ventaja: nadie lo puede sancionar en el PRI, para eso tiene a los arribistas del PVEM y su comparsa Jonathan Sanata.
Se podría decir entonces que el corazón de Ernesto vive un tórrido y enfermizo romance con el PRI que poco le ha dado, aunque su billetera se engorda con el PVEM.
Debería el diputado tener cuidado de esos que son amigos de antro. Con tanta experiencia en ese ambiente, parece que se le olvida que la amistad antrera tiene corta caducidad, pues inicia a la entrada y termina cuando se rompe la taza, y cada quien se va para su casa.
La lección ahora es que las redes sociales no perdonan…y tampoco olvidan.
¡Buen viernes ronero para todoooooooos!!