Mercadotecnia política, arma de 2 filos: Guillermo Valencia
MORELIA, Mich., 13 de abril de 2011.- La mercadotecnia puede vender a cualquiera, incluso, en el ámbito político, esta disciplina puede hacer de cualquier persona, sin preparación, ni conocimientos, ni expectativas, un triunfo para una determinada fracción, pero el resultado, ese, irá en detrimento de la ciudadanía, afirmó Guillermo Valencia, fundador del movimiento priista Renovación, el cual, explicó él, pretende fundamentarse en las necesidades de la sociedad para poder actuar y cumplirles.En la conferencia de Marketing Político, en donde fue orador, Valencia Reyes, ex diputado local por Coalcomán, aseguró que en este momento no se puede gobernar al margen de los medios, que hoy son tan diversos y llegan, afortunadamente, por el bien de la sociedad, a todos los rincones del estado.En sociedades tan diversas, numerosas y complejas, dijo, la sociedad simula, intuye y afirma su facultad de fiscalización de la autoridad a través de los propios medios, quienes deben ser también congruentes, pues el mismo público se da cuenta cuando la mercadotecnia trata de disfrazar la realidad.La Mercadotecnia política, manifestó, al dar un discurso frente a representantes mercadólogos de todo el país, reunidos en la ciudad de Morelia, es un instrumento muy poderoso que ha sido capaz de posicionar con eficiencia a candidatos que no están preparados o que no tienen oficio político, desafortunadamente, hizo hincapié, los que lo estamos pagando, somos todos.El ex dirigente juvenil estatal del PRI, dijo que ejemplos hay muchos, por ejemplo el del ex presidente de la República, Vicente Fox, quien con una campaña anticipada, paulatinamente comenzó a ganarse el cariño y la confianza del pueblo.Hasta ese entonces, los políticos, los representantes del pueblo, parecían inalcanzables, de traje, en automóviles último modelo, detrás del escritorio, con rostros adustos, entonces la mercadotecnia hace su trabajo, transforma a un político de pueblo, de mezclilla, camisas a cuadros y botas, en el hombre que rescataría a México de la pobreza. Todo iba bien para quienes habían confiado en ese hombre “del pueblo” que ganó las elecciones y se colocó la banda presidencial, quitando al partido que llevaba gobernando al país por años, agrega, la mercadotecnia triunfó. Hizo a ese hombre común presidente.Luego la desilusión, ese hombre, que detrás traía un equipo, no sabía gobernar, ridiculizó al país, lo llevó a la ruina, a la quiebra, fundamentó las bases de la inseguridad que hoy, 10 años después, parece incontrolable. La mercadotecnia ganó, detalla Valencia Reyes, los ciudadanos perdimos.Por eso, insistió, la mercadotecnia política debe contemplar dos aspectos fundamentales, la calidad de la persona a posicionar, y la búsqueda de resultados, pues en la política no se está trabajando con un producto cualquiera, se está trabajando con la sociedad, con México.Así, concluyó, los candidatos, los gobiernos y los candidatos que van a hacer uso de la mercadotecnia, deben, ellos mismos, ser partícipes para evitar el deterioro de las instituciones políticas, la falta de credibilidad y confianza en los políticos, el descrédito del gobierno y la falta de autoridad moral de los funcionarios públicos con trabajo, con inteligencia, con compromiso, resaltó.