Los medios hoy/Camila Cienfuegos
Vacaciones VIP a Roma
Algo tiene el Vaticano que resulta en extremo seductor, políticamente atractivo desde el punto de vista mediático; los políticos harían casi cualquier cosa por lograr una “selfie papal”, tan sólo una imagen divina que les permita una pizca de legitimación como la solución a todos los males.
Si para los musulmanes resulta imperativo acudir al menos una vez en la vida a la Meca, para los gobernantes mexicanos resulta imperioso visitar la sede papal con el respectivo saludo al pontífice de turno; les implica casi una santa necesidad traer el mensaje del guardallaves para decir que pronto nos visitará… aunque no nos visite.
Hoy le tocó al gobernador de facto, Salvador Jara, acudir a la sede papal para ser testigo de la investidura cardenalística a la que se hará acreedor quien hasta hace poco era el arzobispo de Morelia, don Alberto Suárez Inda.
Don Chava Jara no va solo, partirá con su esposa el Día del Amor y la Amistad y un ligero contingente de comunicación, la coordinadora de Comunicación, Georgina Morales y un asesor, también de comunicación, de nombre Gabino Alzati. De su función aún no tengo claridad ¿ella tomará las fotos y él redactará los comunicados o al revés? Pero al gobernador tampoco le queda claro si la Secretaría de Turismo acudirá, ni de parte de quién va: “Tengo entendido que va el secretario de Turismo, pero fue una invitación a parte con el encargado de Asuntos Religiosos”. Esto significa que literalmente son dos viajes, además de que Roberto Monroy, titular de Turismo, tampoco viaja solo; como mínimo iría los cinco días programados igual que su patrón.
En su tiempo y oportunidad, don Fausto hizo lo mismo con el pretexto de llevar una artesanía michoacana (un nacimiento) a la magna sede del mundo católico; igualmente fue criticado. Si el hoy exgobernador habría pedido buenaventura para los michoacanos y su gobierno, seguramente los intermediarios del Vaticano no le ayudaron mucho con eso de la intercesión, ya ni si quiera para sostener a su decadente gobierno.
“Tendré reuniones con personajes políticos, estaré atendido por el embajador”, asegura don Chava Jara para darle una apresurada justificación a una visita que se antoja prescindible, y yo me pregunto ¿de qué podrían hablar el gobierno de Michoacán con el gobierno del micro país del Vaticano? ¿De turismo? Vamos, la población del Vaticano
No da para atiborrar los hoteles de la capital michoacana. ¿Entonces sería de intercambios comerciales? Definitivamente no, se van para brindarse unas buenas (que no merecidas) vacaciones, pues de resultados tangibles no hablaremos; si no los trajo Fausto ¿por qué los habría de traer Salvador Jara? Pero si uno se los reprocha se ofenden a punto de turrón.
En el mejor de los casos, la única razón que veo, a parte de ser testigos privilegiados de primera fila en la designación de cardenal hacia Alberto Suárez Inda, es para buscar información que permita un préstamo del riquísimo Banco del Vaticano hacia el caótico infierno financiero que es el de Michoacán.
TODOS CONTRA CHON
Digo, nomás es una pregunta, porque los comentarios políticos vertidos por connotados columnistas nacionales y en los corrillos de la política, giran en torno a que al candidato priísta, don Chon Orihuela Bárcenas, ha sido enviado a la contienda electoral para perder.
Hace unos días, el polémico alcalde de Zitácuaro, Juan Carlos Ponce hizo una declaración por demás candente que luego se filtró a medios nacionales y redes sociales: “yo me chingo a los Orihuela sin pedo”, pero eso no es solo la nota, sino un desliz oral en el que asegura, hay línea desde México para bloquear al candidato a gobernador priísta.
Queda claro que no todos los priístas están con Chon, el propio candidato lo confirmó esta mañana durante una entrevista en el noticiario radiofónico Noticias UM: “Silvano cometió un error al negociar con Fausto y Pasalagua” ¡Tómala! Con esta declaración se reconfigura el escenario electoral.
MONUMENTO A YEISON
¿A alguien le gusta los tacos de perro? Pues yo creo que el alcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández García, hubiera querido con todo su ser que al perro “Yeison”, (el que le orinó el atril mientras echaba choro durante un evento), lo cocinaran en birria. Quizá el perrito personifica lo que muchos mexicanos quisieran hacer al político: darle una muestra de lo mucho que les gusta sus discursos.
Yeison ya no es un perro normal.
MIL MANERAS DE MENTIR
Manera de mentir #58. FOTOGRAFÍESE CON GENTE POBRE. No importa que luego vaya en chinga a darse un buen vaporazo para quitarse ese nauseabundo olor a pueblo, pero la fotografía vale oro, sobre todo si va acompañada de un “Aquí, escuchando directamente las necesidades de la sociedad” ¡Oro molido!
¡¡Buen lunes para todoooooooos!!