Corrupción en México/Julio Castellanos
La corrupción es el principal mal público que aqueja a nuestra sociedad, es el cáncer de nuestro país. La seguridad no puede ser una realidad en México gracias a la corrupción, la economía no crece gracias a las practicas corruptas de políticos en todos los niveles de gobierno, la educación se encuentra estancada gracias a la corrupción que hay en el sistema educativo, la justicia no es igual para todos gracias a la corrupción, el gobierno no funciona, no resuelve problemas si no media previamente un acto de corrupción.
Los mexicanos hemos sido testigos que la corrupción se encuentra galopante y vibrante en las más altas esferas de gobierno. Ahí está el caso de las casas propiedad de servidores públicos de primer nivel, gracias a sus relaciones con contratistas que los han acompañado a lo largo de sus encargos públicos. Como hacía mucho tiempo no se veía, el gobierno ha perdido la confianza de los mexicanos ya que se ha visto envuelto en diversos escándalos de corrupción, a través del conflicto de intereses, cuyas consecuencias no solamente han acaparado la atención nacional, sino que han cruzado nuestras fronteras y el periodismo internacional, que en su momento aplaudió las acciones emprendidas por la actual administración, ahora la critica y señala por estos lamentables hechos.
Nunca llegó una explicación clara, contundente, creíble sobre los hechos. Por el contrario, llegó más información que en vez de aclarar, enturbió más el asunto. Por si no fuera poco, en días pasados el presidente nombró, después de más de dos años, al titular de la Secretaría de la Función Pública, SFP, y le solicitó de cara a la Nación que investigara a fondo el caos de bienes inmuebles propiedad de él y su familia.
Parece que con estas decisiones los gobernantes creen que los mexicanos carecemos de inteligencia. El flamante y nuevo titular de la función pública es Virgilio Andrade que, de acuerdo a sus propias declaraciones, es íntimo amigo del Secretario de Hacienda, también implicado con la constructora HIGA. Es decir, el presidente le pide a un amigo y subordinado que lo investigue.
Lo que verdaderamente hay detrás del nombramiento del titular de la SFP es la clara negación que tiene el gobierno actual para actuar a favor de la transparencia, la rendición de cuentas, el interés público y combatir, con vigor y decisión a la corrupción en México. Pues claro, era mucho pedir que los beneficiarios de la corrupción, decidieran combatir a la corrupción.