Doña Lulú, el sazón a las afueras del Cereso
MORELIA, Mich., 29 de diciembre de 2014.- Con más de 18 años alimentando a los comensales afuera del Cereso de Mil Cumbres, Lulú Cazares ha visto y vivido de todo desde una amenaza de bomba hasta el motín que terminó con la vida de cuatro abogados que fueron tomados como rehenes cuando se encontraban en el área de locutorios.
Mientras prepara y sazona la birria, el bistec, los chiles rellenos y las gorditas, platica también la vez que toda una barda fue derribada por una tromba, cuya fuerza del agua la venció, "de a buenas que acababan de encerrarlos cuando se cayó, sino hubiera sido un corredero de gente" relata.
Cuenta que desde los albañiles que construyeron el penal han probado de sus guisos, pasando también por jueces, procuradores, capos que desde el interior mandan comprarle comida y que al ser liberados pasan a conocerla "llegan en sus camionetones, con harto dinero y ya nomas oigo que le dicen "de aquí le llevábamos la comida patrón, unos bien guapos", dice al soltar la carcajada.
La vez de la vaca loca la recuerda con singular alegría "venían unos chamacos corriendo y gritando que venía la vaca, y nosotros nos preguntamos cuál vaca? Y que llega tumbando y levantando gente, afuera del Cereso agarró a tres señoras y por allá las fue a largar", detalló la entrevistada.
Dice que en temporadas casi ni duerme por el "montón de ollas de comida que tengo que hacer para tanta gente, luego van y cenan a la casa aquí en La Loma, pero no me quejo, porque de aquí ya saqué hasta para un salón de eventos", finaliza la entrevista ya que el personal que realiza ampliaciones y modificaciones al penal llega hambriento a pedir de comer.