El registro de la historia michoacana
MORELIA, Mich., 23 de octubre de 2014.- En 1891 por decreto del entonces gobernador, Aristeo Mercado se creó el Archivo General y Público de Michoacán, en donde se preservan documentos relevantes e históricos de una amplia diversidad de ámbitos tales como los gubernamentales, poesía, literatura, música, libros y demás que aportaron información trascendente para registrar los sucesos que han marcado la evolución y transformación de la entidad.
Del acervo más importante se destaca el libro de títulos y despachos, el más antiguo registrado, ya que data del año de 1827 cuando el gobernador en turno, Jorge Salgado concentró en el documento el nombre de todos los funcionarios de su gobierno, pergamino único en su tipo por lo que es especialmente preservado y reservado por su naturaleza, pero disponible para su consulta a través de réplicas.
Otro archivo destacado es el decreto de la creación del Archivo General y Publico de Michoacán en 1891 -en la época porfirista- cuando se establece el archivo con un reglamento que estipuló que todos los documentos que hablaran y que fueran importantes para la historia de Michoacán debía llegar un tanto esta dependencia.
El expediente de Amador Coromina, es una consulta obligada para los estudiantes o profesionistas de las carreras de humanidades –siendo también de los registros más consultados- ya que contienen las “Leyes de Coromina” ; este personaje fue el primer director del archivo y sus escritos y ensayos aún son requisados por usuarios, en su mayoría universitarios.
Una colección de documentos denominada Hijuelas también destaca en el archivo, ya que fueron los primeros títulos comunales que expidió la corona española a las comunidades indígenas -por eso el nombre Hijuelas- “porque son las hijas de aquellos terrenos, aquellas tierras que tenía la colonia española y que se comienzan a repartir” según relató Elva Edith Ruiz Magaña, directora del Archivo General de Histórico del Poder Ejecutivo.
De la Constitución de Apatzingán, en el archivo michoacano existe el expediente de la evolución de la casa donde se firmó la primera carta magna, de la cual es el Archivo General de la Nación la institución que guarda el documento; aunque desde el once de octubre hasta el veintitrés de noviembre de presenta la exposición grafico-documental “Semblanza Histórica de la Constitución de Apatzingán” en la sala de exposiciones de Palacio de Gobierno.
Hasta el último recuento, se tiene registro de dos mil doscientos metros lineales de documentos históricos aunque uno a uno, son incuantificables pero se encuentran ordenados en un registro de clasificación que comenzó en el año de 1990 y aún perdura con la llegada de documentación de pliegos de trámites concluidos de las dependencias del Poder Ejecutivo, mismos que son preservados por diez años y después destruidos en caso de no tener valor legal, fiscal o histórico.
Para la preservación de todo éste acervo la principal medida es la limpieza, diariamente se asean las superficies de pisos y paredes del lugar donde se guardan los documentos originales con combinaciones químicas especiales a fin de destruir cualquier agente contaminante que pudiera afectar la óptima preservación de los documentos.
Asimismo el cuerpo de investigadores del Archivo General de Histórico del Poder Ejecutivo preserva mediante químicos especiales los documentos más antiguos; la mayoría han sido digitalizados, replicados por medio de fotografías y creados archivos para la consulta libre y publica de los ciudadanos que así lo requieran.
En la revista semestral Ziranda Uandani (papel que habla) por parte de esta institución histórica, se publican los nuevos registros de documentación recibida, archivada y clasificada, siendo este un mecanismo más en búsqueda de la preservación, ya que con su registro público “garantizamos que no se pierda esta documentación tan importante para el acervo cultural” concluyó Ruiz Magaña durante una entrevista realizada en Palacio de Gobierno.