Tiene líder sindical del Cobaem a 5 familiares en nómina
MORELIA, Mich., 11 de marzo de 2012.- Silvia Mendoza Valenzuela, directora del Colegio de Bachilleres de Michoacán (COBAEM) “no habla con la verdad”, pues son falsas las declaraciones que dio ante los medios de comunicación hace unos días, argumentando que si en el Cobaem de Maravatío no hay clases desde hace tres semanas “es por desacuerdos entre la misma organización (de Antorcha Campesina), y es a partir de que se divide, cuando empiezan esos problemas políticos”. Sin embargo el dirigente estatal de Antorcha Campesina en Michoacán, Omar Carreón Abud desmintió tales afirmaciones, “pues sólo una persona de todas los que ahora abanderan Silvia Mendoza y Gaspar Romero (líder del sindicato del Cobaem), llegó a ser activista del Movimiento Antorchista y esa persona se retiró de la organización porque así convino a sus intereses desde mediados del año 2009”. Es así que el conflicto en el plantel de Maravatío se suscito hasta el jueves 23 de septiembre del 2010, por lo que es falso que el problema que hoy priva en el Cobaem de Maravatío sea originado como lo dice Silvia Mendoza por la división o desacuerdos, pues fue ese 23 de octubre del 2010 cuando Mendoza Valenzuela se presentó a este plantel y, sin más, desconoció a la directora en funciones, hecho que se consumó el siguiente lunes 27 cuando una “asamblea” enardecida (dirigida personalmente por la operadora regional de la mafia de Silvia, Adelita Rodríguez Molina) expulsó violentamente a la directora del plantel. Después la directora del Cobaem de Maravatío fue citada por Virgilio Ocampo Barrueta (Delegado administrativo del COBAEM) en un restaurant de las afueras de Maravatío, donde Virgilio Ocampo quien, al más puro estilo de los capos, nos espetó: “entréguennos el plantel por la buena”. Es así que no se trata de un desacuerdo ente la organización, sino al interés de la mafia sindical del Colegio de expulsar a los profesores que simpatizan con Antorcha Campesina, para ocupar los espacios vacantes y acomodar a sus allegados, cuando eso se llama nepotismo. Y es que Gaspar Romero, el líder sindical tiene una carrera meteórica, envidiable para cualquier modesto empleado o profesor del Cobaem. En corto tiempo, pasó de encargado del orden a profesor con 40 horas en la máxima categoría sin haber estado nunca frente a un grupo; tienen base en el Cobaem, su hermano, su hermana, su hija, su yerno y su sobrino. Esta es nada más la punta del iceberg, sólo agrego que entre Silvia Mendoza y Gaspar Romero tienen en Carapan a una directora cobrando sin escuela y sin alumnos y, en Morelia, tienen personal también cobrando en una “escuela” que no tiene terreno, ni edificios ni alumnos. Finalmente Silvia Mendoza, no conforme con intentar expulsar a los profesores que simpatizan con Antorcha Campesina, ahora va detrás de la directora de Maravatío, Mercedes Montes Álvarez, de quien ha declarado ante los medios de comunicación “que ella pertenece al grupo social”, es decir a Antorcha Campesina, lo cual es a todas luces una embestida política, pues de nada se acusa a los docentes ni a la directora, sino solamente de ser antorchistas.