Los gringos y nuestro petróleo
Nuestros indignos congresistas, salvo honrosas excepciones, no saben con quién se asociaron al entregar la soberanía energética de México.
Cito de Wikipedia: En 1914 el Presidente de USA, Woodrow Wilson (1913-1921), intervencionista y colonizador de Latinoamérica por vocación, invadió México para derrocar a Victoriano Huerta. Proclive al intervencionismo en Latinoamérica, Wilson construyo el llamado “idealismo Wilsoniano”: “Éste consistía en asegurar que los gobiernos "interesantes" (importantes para los intereses de los Estados Unidos) en el extranjero debían ser depositados en manos de los "buenos" (es decir, favorables a aquellos intereses) aunque éstos no fuesen más que la representación de una minoría de la población.” En 1920, bajo su presidencia, se dio el siguiente episodio; cito de www.históricas.UNAM.mx: “…El senador Albert B. Fall, quien tenía intereses en México y era cercano al petrolero Edward L. Doheny, de la Huasteca Petroleum Company, organizó un subcomité dentro del Senado de los Estados Unidos, encargado de investigar las acciones antinorteamericanas emprendidas por la Revolución Mexicana para reclamarlas y sancionar a México. Para ello se alió con todos los enemigos del gobierno de Carranza, tanto exiliados en los Estados Unidos como presentes en territorio mexicano, en lucha contra el gobierno. El resultado fue un enorme documento, conocido como "Informe Fall", que reúne cientos de testimonios anticarrancistas, destinado a buscar el apoyo del gobierno para derrocar a Carranza e instaurar un gobierno dócil a los deseos y presiones de los petroleros y mineros estadounidenses, empeñados en eliminar los daños que les causaba (a los gringos) el artículo 27 de la nueva Constitución mexicana.”
Lo sé, me van a decir que no estamos en 1914 o en 1920 y que el Senador Alber B. Fall ya está en el cielo dándole cuentas a Dios, y tienen razón; donde no tienen razón es: que si bien los protagonistas del intento de invasión petrolera de 1920 ya no viven, sus herederos sí y tienen las mismas intenciones y mañas; no es casualidad que siendo candidato Enrique Peña Nieto, en un acto vergonzante que mancha la soberanía y autonomía nacional y exhibe al hoy Presidente en sus “compromisos internacionales”, se presento a entrevista con Joe Biden con un solo propósito, obtener su aval para ser Presidente de México.
Hoy, lo que no lograron los güeros en 1920 se los otorga dócilmente “nuestro Congreso” en complicidad con el Ejecutivo,… con el silencio cómplice de nuestro Ejército: dar al traste con las reservas constitucionales y jurídicas que daban protección a la soberanía energética de México… ¿O de verdad alguien cree que esto será en beneficio de México?,… cuando quienes tienen la tecnología y el dinero, además del control político, son los gringos. Esto ya se jodió… ¡Así de sencillo!