También recordarán a Posada en Capula
MORELIA, Mich., 18 de enero de 2013.- Inspirados en la creatividad que plasmó el pintor, ilustrador y caricaturista José Guadalupe Posada, actualmente en la tenencia de Capula, municipio de Morelia, existen alrededor de 90 talleres artesanales dedicados a la elaboración de la Catrina, técnica que se ha heredado a través de las diversas generaciones.A unos días de que se cumplan 100 años de la muerte del artista hidrocálido, quien fue el primero en crear la figura de la calavera como sátira cómica de la clase política y gobernante, la tenencia de Capula comienza a distinguirse como el lugar de origen que le dio vida a la catrina, a través de las esculturas de barro, que ahora se ha convertido en el principal ingreso económico de la mayoría de las familias que viven en la comunidad.El artesano Alejandro Jacobo Pineda, relató a Quadratín que tras aprender la técnica para elaborar las piezas de barro, dicha artesanía se ha dado a conocer a nivel internacional, por lo que hace apenas unos años inició la realización de la Feria de la Catrina en la localidad, lo que genera una importante derrama económica para los habitantes de la región.Señaló que en la última Feria vendieron por lo menos dos mil piezas y el evento permitió llamar la atención de cineastas y otros artistas que han regresado a Capula para admirar y promover la riqueza artesanal y cultural con la cuenta la comunidad.Jacobo Pineda aseguró que los artesanos están agradecidos por aprender el arte de la elaboración de catrinas, el cual requiere de mucha paciencia y creatividad, por lo que agregó que sería un honor trabajar para rendir homenaje al creador de la figura que ahora representa el principal ingreso económico de la población.Informó que en su caso, su día de trabajo inicia a las ocho de la mañana, en el taller ubicado en su propio hogar, donde con ayudante, moldean el barro que le dará forma a una de las tradicionales catrinas, las cuales catalogo como de concurso, intermedias o comerciales.Una catrina de concurso es una pieza única que tarda hasta mes y medio en terminarse, mientras que el resto se realizan en 10 y 20 en dos o tres días.Finalmente, Alejandro Jacobo precisó que un privilegio de la comunidad de Capula es contar con la residencia del pintor y escultor Juan Torres, quien fue el encargado de difundir la enseñanza para la elaboración de las piezas de barro, que en la actualidad caracterizan a la comunidad.