Entra al mundo nuevo de la resurrección
En tu vida.Muchos creyentes viven en la era anterior a Cristo, su fe consiste en obligaciones y devociones. Como vivían los fariseos y el pueblo judío.
Hace falta renovarse, dejar ese mundo de ignorancia, pecados, ocupados en asuntos mundanos como los que no tienen y adoran los ídolos de la tecnología, la telefonía y el celular.
Dios habla.El Padre Dios cumple su plan de liberarnos de la maldad y todos los pecados entregando a su Hijo a la muerte por amor y resucitándolo del poder de las sombras. Cristo aparece triunfante, glorioso.
Los domingos de pascua están llenos de la presencia de Cristo resucitado, presencia de Dios redentor, cariñosa, amable, victoriosa, presencia del mundo de lo alto.
Nos enseña a acoger su presencia de Mesías resucitado, nos ubica en nuestra condición nueva, en una relación y cercanía única con Dios Padre y con su Hijo.
Nos abre el secreto para amar a Dios. “El que estudia mis mandamientos, los entiende y pone en práctica, ése me ama”. Son inmensas, inimaginables las riquezas del amor del Padre. Es demasiado bello para ser realidad. Dios nos acepta en su círculo de amor, ¡somos amados de Dios!.
“Al que me ama a mí, lo amará mi Padre y yo también lo amaré y me manifestaré a él”. Qué increíble realidad, ¡Dios nos ama!
Hermosamente, finamente captó San Juan de la Cruz este amor. Habla el Padre:
“Al que a ti te amare, Hijo
a mí mismo me daría.
Todo el amor que en ti tengo
ese mismo en él pondría,
en virtud de haber amado
a quien yo tanto quería”.
Es tan importante, tan grato amar a Jesús, es deleitable su amor divino.
Este es el Cristo que amamos, hecho uno como nosotros, muerto y resucitado. Así lo expresa la confesión de fe de Pedro: “Cristo murió por nuestros pecados…. Él, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en su cuerpo pero resucitó glorificado.
La resurrección de Cristo nos eleva a una vida divinizada. La gloria de Cristo se irradia sobre nosotros, la colonia, el mundo.
El poder de Dios se manifiesta con los numerosos milagros que operan los amigos de Jesús. Milagrosamente se curan los depresivos, dependientes de las drogas, se convierten los sicarios, los que agarran dinero a la sombra del poder. En los hospitales públicos se curan sin atención médica ni estudios ni medicinas los diabéticos, cancerosos, sidosos.
Los sacerdotes y los discípulos de hoy, realizan los milagros que realizaba Felipe. La gente está admirada de las maravillas que realiza Jesús. Los infartados se levantan, los internados en terapia intensiva salen, como algunos hermanos de esta comunidad. Los conflictos de las parejas se arreglan, los hombres se levantan y enfrentan sus problemas y son liberados de pesos enormes.
Por eso es digno y necesario que cantemos con el salmista la gloria y el poder de Dios que hace maravillas como el mundo de la resurrección. El muestra su grandeza y su poder.
Es tiempo que dejemos una fe seca, de prácticas y obligaciones, vacía de Cristo. Hay que nacer a la vida nueva, transformarnos en hombres del mundo definitivo. Hay dejarse alcanzar por Cristo resucitado, él te transformará. La vida será absolutamente maravillosa.
Vive intensamente.¿Cuándo vas a acércate a Jesús para que él te transforme? Hay que estudiar su Palabra en la comunidad y empezar una existencia nueva?
Cristo con nosotros. Jesús, Mesías está con nosotros, hace presente el mundo de la resurrección. Nos da a comersu cuerpo resucitado, a beber su sangre.
Para comentar en familia.¿Cómo haremos para pasar del mundo viejo de pecado al mundo definitivo, celeste, feliz de Dios?