Mezcal michoacano y protección de productos locales
Las indicaciones geográficas, las denominaciones de origen, y las marcas colectivas, son en el mundo un medio jurídico de protección para los productos endógenos o con fama gana de las diversas regiones del planeta. El tema de propiedad industrial e intelectual es un derecho humano, así está establecido en los artículos 17 y 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, esto por tratarse del derecho a la propiedad en primera instancia y segundo por los derechos morales y materiales que de la propiedad emanen.
Las figuras jurídicas referidas resultan ser en términos económicos, un monopolio de explotación para el titular del conocimiento o saberes ancestrales; su aprovechamiento corresponde únicamente a productores de una zona geográfica determinada, con una técnica específica y en la que los recursos naturales o materia prima sean propios del lugar.
En el caso del Mezcal, en el año de 1994 el Estado Mexicano concedió la Denominación de Origen (DOM) para los estados de Guerrero, Oaxaca, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas, quedando excluido Michoacán debido al desinterés del gobierno estatal en turno; en el año de 1997 la protección de amplió para el municipio de San Felipe en Guanajuato y posteriormente para siete municipios del estado de Tamaulipas.
En el año 2006 el gobierno de Michoacán solicitó al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial la ampliación de la DOM para 29 municipios; en el año 2010 de manera dilatoria fueron notificadas al gobierno de Michoacán 9 oposiciones a la solicitud michoacana.
A finales del 2010 el gobierno michoacano presentó la defensa legal contra las oposiciones, tanto en la parte científica, como en la histórica y jurídica; en septiembre del 2011, la Comisión Federal de Mejora Regulatoria, determinó mediante un Manifiesto de Impacto Regulatorio, que no existía inconveniente en que se aprobará la ampliación de la DOM para los 29 municipios de Michoacán, sin embargo por cuestiones políticas el gobierno federal en turno determinó no entregar la ampliación durante la pasada administración estatal, entregándola hasta finales del año 2012.
Uno de los elementos fundamentales que sirvió para acreditar el endemismo del mezcal michoacano, fueron una carta de Von Humboldt donde señalaba la existencia de una bebida con alto nivel alcohólico que se obtenía del maguey, así como un documento histórico que indica el gusto del Generalísimo Morelos por esa bebida, aunado que la condición geográfica de la sierra michoacana por ambas cuencas permiten el crecimiento de los agaves requeridos, así como la técnica de producción.
Afortunadamente hoy los mezcaleros michoacanos pueden disfrutar del monopolio de explotación de la DOM, para ello sólo tendrán que certificar sus procesos, sus vinatas y el producto, tarea para la cual el comisionado Alfredo Castillo Cervantes anunció apoyos, mismos que sin duda son necesarios, sin embargo, me nace la inquietud de que por el desconocimiento histórico del producto, sus procesos, las cualidades y calidades del mezcal, pretendan desde la federación alterar cualquiera de esas características propias del mezcal local, lo cual sería un error garrafal.
Las vinatas mezcaleras de Michoacán siguen siendo totalmente artesanales, se usan hornos de piedra en el suelo, tinas de fermentación en el suelo de madera, alambiques para la destilación con madera de la región y cazos de cobre, lo cual permite contar con la altísima calidad con la que se cuenta hoy día, por lo que modificar alguno de los pasos y herramientas tendrá como repercusión una merma en la calidad del producto, tal y como ha sucedido con el tequila y que se empieza a ver en el mezcal oaxaqueño.
Es preciso señalar que, para poder explotar y detonar las actividades productivas endógenas del Estado, es indispensable entender el modelo económico de Don Vasco de Quiroga, quien de manera inteligente e impresionante repartió oficios entre los pueblos purépechas para generar un circulo económico virtuoso en el que entre ellos se apoyan y benefician, en pocas palabras, es un modelo exitoso de mercado interno, que lamentablemente ha sido extinguido por la lógica neoliberal.
Finalmente, los michoacanos debemos hacer conciencia del mantener con vida las actividades productivas y económicas originales de la entidad, debemos respetar las formas ancestrales de producción, debemos proteger las artesanías, las bebidas y todo aquello que sea susceptible de una denominación de origen o marca colectiva, se deben volver a hermanar esos productos y que la elaboración de uno sea del resultado del uso de otro, sólo así podremos salvaguardar nuestra historia y nuestros productos.