La Feria y los eventos de turismo
Durante lo que ha durado la Feria de Michoacán 2014, he acudido en dos ocasiones, primero al concierto de Molotov y segundo a recorrer las instalaciones y realizar compras de productos michoacanos. De manera objetiva debo señalar: la del 2011 y la actual han sido las mejores a las que he asistido, 2008 al 2010, 2012 y 2013 fueron pésimas, y en especial las últimas fueron un fiasco.
La diferencia entre las que a mi gusto han sido las mejores ferias, estriba en el hecho de que la primera era más un escaparate comercial que la actual, lo cual es el objetivo principal de las ferias en todo el país, son un aparador para la promoción y venta de productos locales y de ganado, aun no entiendo la causa por la que secretaría de Desarrollo Económico dejó en los hechos de ser la cabeza de sector de la Comisión de Ferias, Eventos y Exposiciones del Estado, y pasó a serlo la secretaría de Turismo, situación con la que demeritaron la importancia comercial y productiva de la feria para pasar a ser un aparador de shows y fiestas.
Pese a estar bien organizada la Feria y tener un buen control de la misma, la feria del 2011 tenía una cartelera musical plural y para todos los gustos, desde la Banda MS hasta Pablo Milanés, hoy sólo el espectáculo fue dirigido a un gusto de música que encaja en la clase media, salvo el concierto de los Ángeles Azules que fue más popular, pero tampoco llegó a las clases más necesitadas.
Me queda claro que los espectáculos organizados por los funcionarios de la secretaría de Turismo, fueron bien ejecutados, los morelianos y patzcuarenses se han divertido de lo lindo, olvidan por un par de horas la crisis económica, la inseguridad, la falta de empleo y la ausencia de un verdadero gobierno, pero pasado el show, regresa todo a la triste realidad.
Los espectaculos recientes no pueden considerarse como una auténticapolítica pública de turismo y de desarrollo económico, esos eventos no logran quitar la mala imagen de la entidad y del gobierno, menos detonan la actividad productiva y comercial, para ello es indispensable el diseño y aplicación de un programa de gobierno a mediano y largo plazo, pero a estas alturas de la administración vallejista ya no hay tiempo para hacerlo, lo único que les queda es organizar espectáculos pagados con recursos públicos, es decir, con los propios recursos del pueblo, los cuales no pueden ser permanentes y no se pueden realizar en todos los municipios por sus altos costos.
Como ejemplo de políticas públicas puedo señalar el evento de las cocineras tradicionales diseñada por Genovevo Figueroa Zamudio durante las administraciones de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel;el impulso para que la cocina michoacana fuera reconocida como patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO; desarrollaron en esas administraciones la Ruta Don Vasco, excelente estrategia para la promoción turística de una cantidad importante de municipios del Estado (no sólo para Morelia), lamentablemente ese proyecto ya se fue al cajón de los olvidos.
Este próximo domingo finaliza la Feria de Michoacán, evento que ha sido reforzado con conciertos y espectáculos en el centro de la ciudad de Morelia y en Pátzcuaro. Dichos acontecimientos han dejado claro que los funcionarios de la secretaría de Turismo son excelentes para la organización de fiestas y espectáculos, sin embargo, distan de ser individuos de Estado capaces de diseñar, desarrollar y ejecutar una auténtica política pública de Turismo para los 113 municipios de esta afectada y deteriorada entidad federativa, que hoy más que nunca requiere de una clase política y gobernante que estén a la altura de las circunstancias y las necesidades de todos los michoacanos.