"No sé cómo voy a mantener a mi familia"
MORELIA, MICH. 25 de abril del 2014.- Un elemento de Tránsito del Estado, con 26 años de servicio dentro de las filas policiales, ahora no sabe que será de él y su familia, le quedaba poco tiempo para jubilarse, ahora está despedido y con deudas.
El uniformado de nombre José, se le ve consternado, sabe que no será reinstalado para regresar a sus funciones, se le terminó la esperanza de lograr jubilarse y retirarse de las filas policiales, para darle tiempo a su familia y vivir una vida distinta lejos del peligro.
José, ya tenía previsto que en cuatro años recibiera su jubilación, como gran parte de sus compañeros que fueron despedidos y a los cuales conoce bien, ya que la mayoría tienen más de 20 años de servicio.
“De nada sirvieron tantos años de servicio, ahora nos dan una patada y nos corren como delincuentes” dice el policía quien aún viste su uniforme, consternado de qué su futuro es incierto.
Explica que a su edad es difícil encontrar un trabajo que sea bien remunerado, menos de la forma en que los echan de su empleo, tiene deudas ya que debe la casa donde vive, sus 26 años de carrera policial no fueron suficientes para pagar su vivienda.
Con una familia que depende de él, ahí José suplica ayuda, “tan sólo que me den oportunidad de jubilarme, yo ya quería irme de la Policía” dice el uniformado que fue despedido la noche del miércoles, lejos de reconocerle los años que estuvo como policía y tránsito, ahora fueron despedidos y dice él “tachados como delincuentes”.
José, es uno más de los 97 policías que fueron cesados de sus cargos, muchos de ellos mayores de edad que sólo esperaban su jubilación, que aguantaban las cargas de trabajo por que veían que en unos años podrían dejar la Policía, luego de servir prácticamente toda su vida.
Él sabe que la delincuencia los va a buscar, aunque dice que será seguramente a los más jóvenes, “allá (la delincuencia) va ofrecerle a los más jóvenes un empleo, tal vez mejor remunerado, nosotros (los viejos) ya no les servimos ni a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ni a la delincuencia”, acepta que ese será el destino de muchos, aunque está en ellos aceptar o no.
La historia de José es similar a 96 personas más que fueron despedidas, que son parte de la depuración de los cuerpos policiales, muchos de ellos de edad avanzada, tal vez el último empleo formal al que tuvieron acceso.