No saben cómo hacerle
La economía es uno de los temas en los que el gobierno no puede ponerse a esperar a que los horizontes cambien como resultado del azar. Desafortunadamente, en México parece que así está sucediendo. De hecho llevamos ya 15 meses en los que el resultado económico para el país ha sido, de manea sostenida, malo. La economía no crece, la generación de empleos tampoco, pero la inflación sí lo hace.
El discurso oficial del gobierno no deja de encontrar pretextos para explicar el mal desempeño económico del país, pero lo que es un hecho es que a 16 meses de que tomó las riendas del país la actual administración priista, se nota a leguas que no saben cómo hacerlo. Mientras tanto, quienes más padecen esta ineficacia son las miles de familias que centran sus esperanzas día a día a que alguno de sus integrantes encuentre un empleo en el raquítico mercado laboral del país.
Pasados los primeros tres meses de 2014, nos encontramos con noticias que no son nada buenas ya que, de acuerdo a los analistas del sector privado encuestados por el Banco de México, la economía mexicana crecerá menos de lo previsto en 2014. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima que la economía mexicana crecerá este año 3.9 por ciento, algo que de por sí puede considerarse como a penas suficiente; sin embargo, los especialistas del sector privado estimaron recientemente que dicho crecimiento será tan solo del 2.9 o 3 por ciento.
Si recordamos la gran decepción que vivimos el año anterior en esta misma materia, encontraremos que precisamente el primer trimestre de 2013 las expectativas de crecimiento comenzaron a caer, a tal punto que llevó a final de año a tener uno de los crecimientos económicos más mediocres de todos los tiempos, 1.1 por ciento, a pesar de que no hubo crisis externa que afectara a la economía mexicana.
En prospectiva, las reformas que impulsó Peña Nieto, y en las que cifró sus esperanzas para reactivar el crecimiento económico del país, se han enfriado notablemente. En materia energética, no se ve el entusiasmo en el capital internacional que tanto se presumía, parece que este capital ha optado en poner atención a otras regiones en el mundo de los energéticos, tales como Medio Oriente y Sudamérica. En materia de Telecomunicaciones, pasa lo mismo, más aún, después de la propuesta de leyes secundarias que propuso Peña Nieto la semana pasada, mismas que favorecen todavía a las estructuras monopólicas que hay en esta industria, y que han frenado la existencia de más competencia y, por ende, que se generen más empleos o que los precios de estos servicios sean más baratos para los consumidores mexicanos.
Así las cosas, se ha caído uno de los gigantes con pies de barro del PRI y del gobierno. Su eslogan: “Nosotros sí sabemos cómo hacerlo”. Hoy día ya sabemos que nos mintieron porque a 16 meses de gobierno aún no saben cómo hacerle.