Proyecto Educativo
Premisas:
- El modelo económico neoliberal en el que está inserto México, sustentado en el consumo al infinito en un mundo finito, es inviable.
- Una nación que no es autosuficiente en la producción de alimentos, por definición es dependiente (no soberana) y su pueblo no es libre.
- El trabajo subordinado, empujado por las fuerzas del mercado y la competencia, tiende a un modelo de esclavitud moderna.
Tenemos que entender y reconocer que la “esclavitud moderna” nació con la industrialización, la acumulación de capital en pocas manos y la propiedad privada “sin límites” como forma jurídica de convivencia, dentro de un modelo económico depredador sustentado en la explotación de recursos y personas, apoyado en la subordinación del trabajo al capital y aderezado con la privatización de bienes públicos y la desaparición de tierras comunitarias para enriquecer a pocos y dejar sin nada a las mayorías.
- Es urgente, para la reconstrucción del tejido social en México, construir un nuevo enfoque educativo que privilegie el ser sobre el tener y a las personas sobre las ganancias; ya que no hay que ser genio para entender que un país donde los pobres tienen hambre y los ricos tienen miedo, es disfuncional.
- México tiene tres pandemias; la corrupción, la pobreza y la falta de raciocinio a nivel nacional… Las que se combatirían eficazmente si razonamos.
¡La falta de raciocinio! o la incapacidad de pensar del pueblo de México,no es una tara genética, es decir, no nacemos con la maldición de ser idiotas, sino que conforme de niños pasamos a adolescentes, por comodidad y flojera, derivado de la irresponsabilidad e incapacidad de los padres mexicanos, aunada a un modelo educativo ineficiente (público y privado) que promueve la búsqueda de títulos y certificados, sobre el aprendizaje y el interés de saber, de conocer y de Ser,… que permitimos que el sistema, apoyado en medios impresos y televisivos y ahora reforzado por el Internet, moldeen el pensamiento de los mexicanos y nos conviertan en borregos consumidores y buscadores de placeres ficticios, cuando no de drogas y alcohol; lo que de manera natural nos lleva a deshumanizarnos, a tener vidas vacías que queremos llenar con dinero y poder (comprar-consumir-desechar-controlar-abusar-sentir y explotar al prójimo), y a destruir todo en la búsqueda de satisfactores: sea el tejido social, sea el medio ambiente, sea el de enfrente o sea nuestra propia dignidad de hombres y mujeres libres y pensantes.
Conclusiones de las premisas:
- Que al ser disfuncional el modelo neoliberal que privilegia el consumo y el mercado sobre las personas; simplemente no es adecuado para una sociedad de personas.
- Que su disfuncionalidad se cimenta en el egoísmo que fomenta, que nos lleva a competir y hasta a pelear a unos con otros en contra de nuestra naturaleza projimal.
- Es insostenible al promover el consumo al infinito en un mundo “redondo”, es decir, en un planeta finito.
- Urge, no solo poner tierras a la disposición de todos los mexicanos, sino infraestructura y bienes de capital para insertarlos en la globalización, al tiempo que en forma comunitaria y humanista, desde las escuelas, enseñamos de nuevo el trabajo cooperativista, el aprovechamiento de bienes y recursos, la generación de riqueza y empleo y por supuesto, las formas de convivencia para que cada persona, dentro de una comunidad, pueblo o región, pueda vivir con la dignidad de persona y así poder alcanzar su propia plenitud
- Despertar a los mexicanos para ser seres racionales, es primordial.
Planteamiento del Problema:
El modelo educativo que hoy tenemos a nivel de educación media (bachillerato tecnológico), salvo honrosas excepciones, no está produciendo líderes, ni emprendedores, ni egresados de excelencia que continúen con alguna licenciatura; las limitaciones vienen desde la educación básica (mal preparados y carentes de formación cívica y personal) y de una educación familiar deficiente (mala formación en personalidad, carácter, responsabilidad y valores).
Hoy México y el mundo necesitan un modelo socioeconómico alternativo que privilegie el humanismo, permita acceder a una vida digna con un trabajo de ocho horas y garantice una alimentación sana y suficiente; para ello es necesaria la transformación agroindustrial del México, soportada por un programa complementario de educación orientado a la inclusión, a la formación humana y a la capacitación técnica como estrategia para el desarrollo social, la autosuficiencia alimentaria y el combate a la pobreza a través de la organización comunitaria “inteligente” con orientación hacia un modelo de Economía Solidaria.
La caída del Producto Interno Bruto (PIB) en México, la quiebra del modelo socio económico a nivel mundial, así como el crecimiento poblacional asociado al deterioro de los recursos naturales: Afectan la vida y la organización comunitaria así como la integración familiar y social, demandando modelos innovadores y alternativos como el aquí propuesto; soportados por instituciones que reconociendo la globalización, tengan un enfoque nacionalista con énfasis en la persona y su cultura.
Hipótesis:¡Urge que despertemos los mexicanos!, hay que salir del letargo que implica el aceptar ser estúpidos en forma consciente o inconsciente y rescatar nuestra capacidad de razonamiento para que, siendo seres pensantes de nuevo, como sociedad inteligente nos organicemos para combatir la corrupción, lo que traería como resultado un cambio de modelo alternativo al neoliberal que nos alejaría de la pobreza, para empezar, con un interés nacional y nacionalista, la reconstrucción de México.
Es aquí donde veo un área de oportunidad en los bachilleratos tecnológicos, al incorporar en sus contenidos educativos, no solo conceptos de humanismo, civismo y desarrollo comunitario, sino ejercicios para desarrollo del pensamiento crítico, el debate y capacidad de análisis, al tiempo que ofertamos prácticas reales de organización para la producción, respetando vocaciones regionales, recursos naturales y el medio ambiente, para que dentro de un modelo de “cooperativismo controlado”, se integre a la comunidad educativa con la sociedad a la que pertenecen, para, y cito la Misión del CECyTEG en Guanajuato: “Lograr en los jóvenes una formación integral de nivel medio superior, a través de un proceso educativo de alta calidad, con un enfoque tecnológico y humanista que contribuya al desarrollo creativo de su proyecto de vida y de sus comunidades.”
Reflexionemos en el valor estratégico de los bachilleratos tecnológicos (Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo, decía Arquímedes); En mi opinión, la reconstrucción nacional debe iniciar como la revolución mexicana, por el campo y la sociedad rural. El trabajo en una comunidad o pueblo (como laboratorio social, político y económico), es más sencillo y controlado que en las ciudades; ya que la responsabilidad educativa da la investidura para acceder a líderes sociales, políticos y económicos con la representación necesaria para construir un liderazgo ciudadano sano.
No olvidemos, la educación será, un día, cuando los programas y contenidos estén asociados a las necesidades económicas ¡Sí!, pero sociales, familiares y humanistas también, el verdadero disparador del cambio y punto de partida de la reconstrucción social en México.
Si a los bachilleratos tecnológicos en zonas rurales y comunidades, les sumamos carreras e inversiones productivas orientadas a la producción agropecuaria, agroindustrial e industrial, tendrían, adicionalmente a la educación y a la generación de economía, riqueza y empleo, las grandes palancas y apoyos para el cambio de paradigmas tan necesarios para construir en México un modelo humanista. Las agroindustrias pueden (deben) iniciar dentro de los mismos bachilleratos tecnológicos (CECyTEG), enriqueciendo las economías local y regional, ya que se tendría la capacidad técnica y administrativa para operarlas, hacerlas rentables y así iniciar el verdadero laboratorio de cambio económico-social (con recursos e infraestructura) que nos permita marcar el camino al futuro con el humanismo y el trabajo comunitario como banderas.
Incorporar fábricas y empresas al modelo de educación media (Bachillerato tecnológico) constituye un camino para, con un enfoque humanista y de justa distribución de la riqueza, rescatar vocaciones productivas, fomentar el aprovechamiento racional y sustentable de los recursos naturales regionales, al tiempo que se fomenta la actitud de emprendedores, se construyen líderes y se capacita integralmente. Adicionalmente sería un camino para hacer autosuficientes, en lo financiero, a los planteles, para que, con las ganancias de la venta de sus productos, financiar la modernización, la innovación, la ampliación y el crecimiento de los mismos y de la oferta educativa, así como para ser generadores del desarrollo regional y de la consolidación y el crecimiento de los mercados locales y regionales.
Conclusiones:
- Enriquecer la educación media en bachilleratos tecnológicos, empezando por comunidades y zonas ruralesorientando contenidos hacia el aprovechamiento de sus recursos naturales y el cuidado de su entorno (producción agropecuaria).
- Promover la gestión social de los bachilleratos tecnológicos, diseñándolos como disparadores de cambios sociales a través de promover entre alumnos, padres de familia, autoridad y comunidad en general, la construcción de un modelo socio económico alternativo al neoliberal, sustentado en el trabajo comunitario y la solidaridad.
- Promover latransición de los talleres que existen en los bachilleratos tecnológicos para convertirlos en empresas generadoras de capacitación ¡Sí!, pero también de riqueza y empleo para enriquecer la educación al formar emprendedores que de forma vivencial, integral y eficaz, conozcan el funcionamiento y operación de una empresa.
- Apoyary fomentar desde los bachilleratos tecnológicos la construcción o consolidación de mercados locales y regionales para dar sustentabilidad económica y un futuro soportado por las vocaciones productivas, que combata la migración y la desintegración social y promueva el aprovechamiento íntegro y sustentable de los recursos regionales.
- El diseño de soluciones para los problemas nacionales tiene que partir de la vocación solidaria y respetuosa de los mexicanos y construir, como principio, una plataforma educativa sólida que nos despierte y nos regrese a nuestras raíces.
Favorables
- Con esta propuesta estaríamos sentado las bases, no solo para enriquecer la educación capacitación de los alumnos, sino para formar ciudadanos y hombres y mujeres de bien que sean la base de la reconstrucción social.
El cambio de modelo, acorde con nuestra cultura nacional, permitiría restañar el tejido social y combatir pandemias como el crimen organizado, la migración y la desintegración familiar; los mexicanos no estábamos educados para un modelo de consumo y explotación humana; los mexicanos estábamos formados para un modelo de cooperación y responsabilidad social, que tenía como fundamento nuestra identidad nacional, la colaboración comunitaria y el respeto al medio ambiente; por lo que, Reorientar políticas educativas y económicas para reactivar el campo mexicano, darán como resultado la autosuficiencia alimentaria, base de la soberanía de cualquier nación, una sociedad más solidaria (certezas, paz y seguridad) y un modelo económico y social que apoyado en el aprovechamiento de los recursos de todo México (no abandono del campo ni desempleo de la sociedad rural), nos den prosperidad.
Desfavorables.
- Quizás fuera suficiente con decir que seguiríamos en el camino que vamos; es decir, el de la desintegración social, el abandono del campo, la migración, la inseguridad, la corrupción rampante y obvio, el de la dependencia política y económica; pero creo que vale la pena enfatizar, si seguimos como vamos; la falta de oportunidades para que millones de mexicanos alcancen su plenitud y puedan ser felices; lo que, además de ser injusto e inmoral, de forma natural es causa de todos los problemas.