Muere hombre al enfrentarse a tiros con policías en Ziracuaretiro
MORELIA, Mich., 17 de julio de 2011.-Un individuo que presuntamente se enfrentó a tiros con la Policía Municipal de Ziracuaretiro, cuando ebrio amagaba con matar a su esposa, fue muerto cuando los uniformados repelieron la agresión. Así lo informó la agencia del Ministerio Público de la sub procuraduría regional de Uruapan, donde se inició la averiguación previa 121/2011-UT, respecto a la muerte de quien llevó por nombre Asunción Gómez León, de 32 años de edad, vecino del bario La Maruata, en la comunidad indígena de San Andrés Coru, en el municipio de Ziracuaretiro. Todo ocurrió al filo de la medianoche del pasado sábado, cuando la guardia de la Policía Ministerial recibió el reporte que en un domicilio de la comunidad indígena de San Andrés Corú, un individuo amagaba a su familia con un arma de fuego, pero que una patrulla de la Policía Municipal de Ziracuaretiro, ya se encontraba en el lugar para disuadir al presunto agresor de deponer su actitud. Al momento que los agentes de la Policía Ministerial llegaron al lugar, encontraron tirado sobre un charco de sangre a Asunción Gómez León, quien estaba herido de un balazo en el tórax y otro en un pie y junto al cuerpo una escopeta calibre 16. De inmediato, a bordo de una patrulla trasladaron al lesionado a Uruapan para internarlo en el Hospital Regional y en el camino, fueron interceptados por una ambulancia de la agrupación Radio Organizado de Auxilio, a la que trasladaron al herido. Al momento en que la ambulancia llegó al área de urgencias del nosocomio oficial, los médicos determinaron que había muerto. El agente del Ministerio Público que inició las primeras actuaciones, asentó que por declaraciones del padre del ahora occiso, Asunción Gómez Tafolla, se conoció que su vástago anduvo ingiriendo bebidas embriagantes toda la tarde del pasado sábado y por la noche cuando llegó a su domicilio, arremetió contra su esposa a la que amagó con asesinar. Gómez Tafolla, en un afán de tranquilizar a su hijo, le dijo que de no calmarse llamaría a la policía , recibiendo por respuesta que antes de que lo detuvieron mataría a dos o tres uniformados. Al arribar las autoridades policiales, Asunción Gómez Tafolla, según las declaraciones, se retiró a su domicilio conde escuchó el tiroteo y conoció que su hijo había sido abatido.