Prevén más violencia tras captura de El Chango
MORELIA, Mich., 27 de junio de 2011.- La captura de presuntos jefes de las organizaciones conocidas como La Familia Michoacana y de La Línea detiene el sensible deterioro que experimentaban las percepciones sobre el éxito del gobierno del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, según una nota de Excélsior.Como encuentra la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior, repunta el apoyo a la manera como el Presidente enfrenta a las bandas delictivas, aunque no hay mucha confianza en su estrategia.Se cree que el descabezamiento de cárteles de la droga solamente los fragmenta y no reduce la violencia ni disminuye el tráfico de drogas.Esta encuesta se levantó cuando apenas había terminado el diálogo público entre el presidente Felipe Calderón Hinojosa y el poeta Javier Sicilia, por lo que no recoge las impresiones de la opinión pública sobre la estrategia de seguridad a raíz de este evento.La reciente ola de violencia en varios estados como Guerrero, Chihuahua y Michoacán fue ampliamente conocida por la población (enterados, 84 por ciento), pero su impacto en la opinión pública fue bastante atemperado por la detención de diversos capos, señaladamente la de José de Jesús Méndez, alias El Chango (enterados, 81 por ciento), líder de La Familia Michoacana. Otras detenciones que recuerda la gente son las de Édgar Huerta, El Wache (59 por ciento), ligado al cártel de Los Zetas y uno de los responsables de la masacre de San Fernando, y la de Marco Antonio Guzmán, líder de la Línea (49 por ciento).La captura de El Chango no da esperanzas a la población de que vaya a provocar una disminución de los hechos violentos. Para la opinión pública, este tipo de detenciones, por el contrario, aumentará la violencia (59%). Frente a la postura del gobierno, que perfila el final del cártel de La Familia Michoacana, tras la aprehensión de su dirigente, la gente cree que más bien lo que pasa con estos golpes es una fragmentación de las bandas criminales, que se renuevan y siguen operando (73 por ciento).Para la opinión pública, no queda claro que el descabezamiento de cárteles esté disminuyendo el tráfico de drogas a Estados Unidos. El 62 por ciento siente que la detención de jefes de bandas criminales, como la de El Chango no contribuye a reducirlo.Si bien las capturas de estos líderes no convencen a la población de que se está ganando el combate contra las bandas delictivas y reduciendo la violencia, sí ayudan a detener la caída en las percepciones positivas hacia el gobierno en torno a su lucha contra el crimen organizado.Tras la Caravana por la Paz, encabezada por Javier Sicilia, el nivel de aprobación a la gestión calderonista en su batalla contra el narcotráfico había caído a su nivel más bajo del sexenio: sólo 48 por ciento estaba de acuerdo con su trabajo. Ahora ese porcentaje repunta a 63 por ciento. De igual manera, en estos momentos 57 por ciento califica como bien o muy bien su labor en esta materia, ocho puntos más que a mediados de este mes de junio. Claro está, aunque las opiniones positivas se extienden en estos últimos días, todavía prevalece la opinión de que el gobierno federal está teniendo poco o ningún éxito en la lucha contra el crimen organizado (54%, 18 puntos menos que en mayo) y que ha sido rebasado por el crimen organizado (55 por ciento).También tiende a predominar cierta desconfianza en la estrategia del gobierno por la violencia imperante (42 por ciento), y porque sólo ha tenido ciertos avances (44 por ciento), aunque disminuye el porcentaje de quienes desconfían plenamente y de quienes creen que fue un desacierto la política seguida por el Presidente, sentimientos que iban en paulatino ascenso hasta hace una semana.