Sobremesa
La descomposición política, económica y social que vive el estado de Michoacán, sin duda, se debe en alguna medida a que algunos partidos políticos, por un lado no fueron lo suficientemente cuidadosos en su momento, en la selección de algunos de sus candidatos a cargos de elección popular, así como tampoco, los tres niveles de gobierno cumplieron con su responsabilidad de combatir este flagelo que día con día fue en aumento; se le dejo crecer por décadas, sin medir las graves consecuencias que padecería la población en el futuro. Las pocas acciones del gobierno en este tema, fueron una total nulidad en sus resultados.
Por muchos años la delincuencia organizada corrompió estructuras gubernamentales en todos los niveles, así vemos como en los últimos procesos electorales, mientras que varios candidatos eran respaldados por la delincuencia para llegar a los cargos, otros prácticamente eran sacados de la contienda; Jesús Zambrano presidente nacional del PRD este domingo en la ciudad de Morelia dijo : “el Sol Azteca padeció atentados y renuncias de sus aspirantes a las alcaldías durante las elecciones del 2011, los bajaron literalmente a varios candidatos en la zona de tierra caliente y tenían grandes posibilidades de ganar”, si eso como todo mundo asegura, es efectivamente cierto, debe tal circunstancia comprometer a los partidos políticos a cuidar muy bien sus procesos de selección para los comicios del 2015, evitando que individuos con probables vínculos o relaciones peligrosas o que al menos se tenga sospecha de ello, se conviertan en abanderados en este proceso.
Ningún partido político se encuentra exento de una probable contaminación o infiltración del crimen entre sus filas, todos pueden ser utilizados para el arribo tanto a los ayuntamientos, como a las cámaras, de personajes que pudiesen estar al servicio de la delincuencia. Es una obligación imprescindible de las dirigencias partidistas, revisar escrupulosamente los expedientes de los aspirantes a todos los cargos de elección en disputa, para evitar que siga ocurriendo lo que ahora ha convertido a Michoacan en un verdadero infierno. Si continúan llegando al poder personas con sospechas criminales, será imposible acabar con la violencia, la inseguridad y la impunidad que padecemos ahora.