Estado ficto
Se ha declarado la constitucionalidad de la Reforma Política, eso significa que ahora correponde al ejecutivo federal promulgarla para dar paso a su periodo de vigencia, y al congreso encargarse de las leyes secundarias necesarias para completar el proceso de su aplicación. Con la cantidad de reformas del año pasado este año también estara cargado de chamba para los legisladores.
Regresando a la Reforma Política, entre otros aspectos ella contiene la creación del Instituto Nacional de Elecciones, intitución a la que acuso de ser violatoria del espíritu federalista. Se esgrime que la concentración de las funciones electorales en un sólo instituto nacional mermará prevaleciente en los institutos electorales, mismos que se encuentran a merced de los mandatarios estatales. Sin embargo a ojo de buen cubero se me antoja como demasiado poder para la federación, vamos, ¿no habiamos dejado atrás el porfirismo?
Hay que reconocer sin embargo la existencia de al menos dos puntos positivos, a medias como es costumbre, en la Reforma Política a ser promulgada: la autonomía de la PGR y la reelección de legisladores.
El primer punto me parece una chulada en el camino de una mejor impartición de justicia. La autonomía de la PGR nos brindará la oportunidad de ver actuar a dicha institución con libertad con respecto a los vaivenes políticos del país. Quizá entonces dejemos atrás la época de los quinazos, elbazos y florensazos. Lo único malo es que no veremos eso hasta el 2018, y conociendo lo caprichosos que pueden llegar a ser los políticos, quizá no lo veamos pues alguna otra reforma se interponga en el camino de tan bella utopia.
El otro punto es la reelección de legisladores (lo cual volverá obsoleta esa costumbre de firmar con la sentencia “Sufragio Efectivo, No Reelección”, y lo cual me hace pensar en lo irónico que es que el preciso del PAN sea pariente de Francisco I. Madero) misma que brinda la esperanza de ver un cuerpo legislativo que tienda hacia su profesionalización, pues ahora los políticos tendrán la oportunidad de hacer carrera en el ramo y no sólo utilizarán el puesto por mientras agarran otro hueso.
Esperemos a ver como se desenvuelven las próximas elecciones estatales bajo el comando del INE. Lo único que le pido a Dios es que el INE contrate a otros publicistas, o de preferencia se abstenga de anunciarse por televisión en absoluto, pues los actuales hacen comerciales para televisión demasiado molestos.