Teléfono Rojo
Sin mayor riesgo de perder, apueste por el gatopartismo en dos de las tres principales fuerzas políticas.
Porque nadie como Giuseppe Tomas di Lampedusa para ilustrar cuanto sucederá en los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) bajo la estrategia de cambiar para seguir igual.
Los dos van a una elección cuyo desenlace puede anunciarse desde ahora:
En el PAN los momios se fortalecen a favor de la reelección de Gustavo Madero y en el PRD Carlos Navarrete es el previsible sucesor de Jesús Zambrano.
Es decir, la disidencia panista tiene la tarea imposible de ganar a quien maneja las prerrogativas, ha designado a los coordinadores parlamentarios, dispone de la lealtad de los gobernadores, controla a los dirigentes estatales y mantiene nexos con los congresos locales.
Toda la nomenklatura, ni más ni menos.
Y en el PRD Nueva Izquierda (NI) o Los Chuchos decidieron lanzar a Navarrete y ellos dominan el Consejo Nacional, encargado de decidir las formas de la elección y cuyos miembros podrían ser los únicos votantes.
No están decididos a abrir la elección a toda la militancia y menos a la ciudadanía, como lo reclama Marcelo Ebrard desde sus previsiones de derrota.
Este escenario lo ven con optimismo desde el gobierno porque, a diferencia del calderonismo y el bejaranismo, Madero yNavarrete le garantizan diálogo y entendimiento con PAN y PRD en el futuro.
Tal vez sea la continuidad del Pacto por México.
ACUERDO IMPOSIBLE CORDERO-OLIVA-VAZQUEZ MOTA
Al panismo le esperan meses de guerra.
De mayores escándalos a los de 2013, cuando el rompimiento del ala calderonista llevó a Gustavo Madero a destituir aErnesto Cordero como coordinador de la fracción azul en el Senado de la República.
La lucha contra Madero puede apreciarse en varios hechos.
Por una parte, Cecilia Romero impulsa el retiro temporal del chihuahuense para ascender de la secretaría general a la presidencia del PAN y desde ahí tomar decisiones o al menos dar cierta neutralidad al proceso de elección.
Este hecho lo ven con simpatía los tres principales contendientes de Madero: Juan Manuel Oliva, Ernesto Cordero yJosefina Vázquez Mota.
En aras de debilitar a su dirigente, los tres han oteado la posibilidad de unirse para enfrentarlo con opciones de victoria.
No han podido.
No se han puesto de acuerdo y algunos culpan a Vázquez Mota porque, sin base suficiente en la militancia y escaso capital político tras su derrota en julio de 2012, es protagonista y quiere ser la candidata.
Y si entre ellos no hay entendimiento, menos aceptación entre los equipos de los tres.
Sobre todo entre corderistas y vázquezmotistas, pues no olvidan los duros señalamientos del hoy senador a la ex candidata cuando la responsabilizó de los fracasos reformistas de Felipe Calderón porque ella no los apoyó en el Congreso de la Unión.
Han caído en otro error: van contra Madero y, está visto, la gente no quiere más pleitos.
RETOS CON EL MAGISTERIO Y LA REUNION DE GAMBOA
1.- La contención del movimiento magisterial pasa por muchas condiciones.
La primera, por fin, es sumar a los gobernadores a fin de establecer mesas de negociaciones estatales y contener ahí a las huestes inconformes.
La segunda es mayor negociación de la federación, tarea de Miguel Angel Osorio Chongn y Luis Enrique Miranda.
Y la tercera es impedir la reocupación de plazas importantes –Zócalo, Plaza de la Constitución- pero sobre todo evitar daños a la capital.
Y 2.- el líder priísta en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, convocó a ex colaboradores suyos a una reunión de año nuevo.
Aglutinó en un restaurante de Paseo de la Reforma a la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, al director de Fonatur,Héctor Gómez Barraza; a la subsecretaria de Gobernación Paloma Guillén, al oficial mayor de Gobernación, Jorge Márquez,y al subsecretario de Comunicaciones, Guillermo Ruiz de Teresa.
Pocos como Gamboa Patrón han formado tantos políticos.