México, campeón latinoamericano en homicidios: ONU
MORELIA, Mich., 11 de diciembre de 2013.- América Latina fue la única región en el planeta en la que hubo un fuerte crecimiento en la tasa de homicidios durante la primera década del Siglo 21, particularmente en México y Honduras, donde los asesinatos alcanzaron sus más altos niveles, revela el estudio Seguridad ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina, elaborado por del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Lo inédito de este repunte de los homicidios dolosos es que, contra lo que pudiera pensarse, se ha dado en un contexto de crecimiento económico y del empleo, pues “las economías de Latinoamérica han crecido un 4.2 por ciento en promedio en los últimos 10 años, y el desempleo se ha reducido a un 6.4 por ciento en toda la región”.
No obstante esos indicadores promedio, el estudio de PNUD señala que en el periodo de referencia “las tasas de homicidios aumentaron en un 11 por ciento, y en 11 de los 18 países encuestados, esas cifras se mantuvieron por encima de los 10 (homicidios dolosos) por cada 100 mil habitantes”.
Según las Naciones Unidas para el Desarrollo, la tasa de 10 asesinatos por cada 100 mil habitantes corresponde a economías en las que la violencia se considera ya un factor “epidémico” que tiende a extenderse, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera ya un problema de salud pública.
Para el organismo internacional, ese panorama se traduce en seis grandes flagelos que amenazan a la sociedad latinoamericana: delincuencia callejera, crimen organizado, violencia contra y por los jóvenes, violencia de género, corrupción y violencia ilegal por parte de los gobiernos estatales.
Otro síntoma que genera gran preocupación ya en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), destaca el estudio del PNUD, es que el fenómeno se concentra en la población joven de las sociedades latinoamericanas como víctimas y victimarios, pues ese segmento de la población es el más vulnerable a la violencia extrema.
El estudio señala que víctimas y victimarios de la ola de violencia en la región son hombres de entre 20 y 24 años, y el 20 por ciento de ellos perece por algún hecho relacionado con la delincuencia.
Entre 2009 y 2011 se reportaron 18 mil 423 casos de secuestro en sólo 14 países del área, y el primer lugar lo obtuvo México, seguido de Ecuador, Venezuela y Argentina.
También en extorsión México tiene un tristísimo primer lugar entre las cifras que ofrece el estudio del PNUD, pues mientras en toda Latinoamérica ocho de cada mil personas afirman haber sido víctimas del crimen, en México, El Salvador y Perú la relación es de 20 por cada mil.
El estudio del PNUD muestra que los índices nacionales de pobreza y el crimen violento no necesariamente tienen una relación directa, pues Nicaragua, con la segunda tasa de pobreza más alta (58.3 por ciento), tuvo una de las tasas de homicidios más bajas (9.1 por 100 mil).
La desigualdad tampoco explica adecuadamente la violencia y la delincuencia: Costa Rica y Paraguay tuvieron el mismo coeficiente de Gini -que mide la distribución del ingreso-, pero el primero tuvo un índice de robos mucho mayor en 2009, de 990 por cada 100 mil, en comparación con el de Paraguay de 18 por cada 100.000 habitantes.
Entre los factores que pueden estar afectando el comportamiento de la criminalidad latinoamericana, el PNUD incluye la calidad del trabajo y el nivel de escolaridad, el crecimiento urbano es probablemente otra causa estructural de la violencia, con la mayoría de los crímenes violentos concentrados en las ciudades.
Entre los factores que facilitan o propician la criminalidad, el PNUD cita la existencia de debilidades institucionales, como la corrupción y la impunidad, el narcotráfico y la disponibilidad de armas de fuego.