La educación en crisis
El pasado martes, el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, PISA, por sus signas en inglés, dio a conocer los resultados de la evaluación 2012 que se llevó a cabo en 65 países. PISA busca evaluar la medida en que los alumnos de 15 años, cerca del final de la educación secundaria, han adquirido conocimientos y habilidades para la participación y desarrollo en sociedades modernas, basándose en la evaluación de competencias científicas, matemáticas y de lectura. Asimismo, mide qué tan bien los alumnos pueden usar lo que han aprendido y aplicarlo en contextos no familiares, tanto dentro como fuera de la escuela.
Los primeros lugares de la prueba PISA fueron ocupados por Hong Kong, Singapur, Japón, Corea del Sur, Finlandia y, sorpresivamente, Estonia. Mientras que los últimos lugares los ocuparon países como Perú, Albania, Kazajistán y Qatar.
Pero, ¿qué lugar ocupó México en esta evaluación? En México, la prueba fue aplicada a un total de 33,806 alumnos y desafortunadamente los resultados obtenidos fueron más que desalentadores. México se posicionó muy por debajo de la media de los países de la OCDE, de hecho ocupó los lugares 52, 53 y 55, de un total 65, en las tres dimensiones evaluadas. En conocimientos matemáticos, México ocupó el lugar 52, en lectura ocupó la aposición 53 y en ciencias el 55.
No obstante, los resultados netos de la prueba obligan a encender focos rojos por la crisis que refleja nuestro sistema educativo, un análisis más detallado de éstos recrudecen la situación. Por ejemplo: 55 por ciento de los estudiantes mexicanos no alcanzó el nivel mínimo de competencias básicas en matemáticas, el promedio de la OCDE es de 23 por ciento. De los países evaluados, México es el tercero con menor cobertura en jóvenes de 16 años, 69.6 por ciento, sólo superado por Vietnam y Albania. Menos del 1 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel más alto de competencias en matemáticas, mientras que el promedio de la OCDE es de 13 por ciento. Sólo el 0.5 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel más alto de lectura y en ciencias, mientras que el promedio de la OCDE es de 8 por ciento en ambos rubros. Finalmente, y lo más escalofriante de todo, de seguir como vamos, México necesitaría 25 años para alcanzar el desempeño promedio de la OCDE en matemáticas y más de 65 años en alcanzarlo en lectura.
Así las cosas, lo que refleja todo lo anterior es que en este país hemos fracasado por completo en materia educativa. No puede ser que este país sea uno de los que, en proporción, invierten más recursos en educación y obtenga estos resultados tan mediocres. El futuro y la prosperidad de nuestra sociedad ya no se encuentran en el petróleo, ni en algún otro recurso natural. Dicho futuro solamente va a poder construirse mediante la educación, mediante el conocimiento y la innovación. Al paso que vamos ese futuro no será para nosotros, ni para nuestros hijos, ni para los hijos de nuestros hijos. Ellos seguirán viviendo en una sociedad desigual, inequitativa, injusta, con altos niveles de pobreza y de inseguridad. Seguirán viviendo en este México, pues.